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Quen Pompó

Humor para gente que piensa

Las revistas que todo wannabe intelectual mexicano debe leer

Lo que te han dicho es mentira. En realidad, para ser intelectual en México no necesitas saber ni leer mucho.

Lo único realmente importante es tener credenciales. Éstas deben ser tipo “haber estado en el 68” (o decir que lo hiciste), “fundador del PRD”, “primera feminista en México” o para la próxima generación “haber sido #yosoy132”.

132

La futura Elena Poniatowska. ¿Quién no confiaría en cualquier cosa que escribiera alguien surgido de un movimiento de protesta como el #yosoy132?

No obstante, de vez en cuando se requiere que digas opiniones o escribas textos y comentarios para poder dar la finta de que tu pensamiento es valioso. Para lograr esto, el camino más seguro es repetir lugares comunes (es decir, refritos o temas de los que tooooodos hablan) provenientes de las revistas que se las dan de intelectuales en este país.

Debemos señalar que esta tarea no es fácil: casi todas las revistas rebasan los $50 pesos y en algunos casos, como The Economist, cuestan alrededor de $90. Pero bien lo vale: estarás haciéndote pasar por un intelectual y un guía moral de las masas, con una inversión mínima equivalente a un six de chelas nacionales.

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Los intelectuales mexicanos publican indistintamente artículos de opinión y anuncios de cerveza Tecate

Quen Pompó te trae una guía para que puedas decidir qué revistas leer para poder iluminar las cabecitas de la gente a tu alrededor con ideas de progreso, justicia social y comunidad. El premio: sentirte superior y humillar a todos a tu alrededor repitiendo aleatoriamente argumentos sinsentido.

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1. Nexos: los intelectuales del régimen

nexos

Esta revista derrama intelectualismo orgánico priísta por sus hojas (i.e. Héctor Aguilar Camin y compañía). Al igual que su hermana Letras Libres, sólo 20% de su contenido es valioso, reservando el resto del espacio a poesía y cuentos chafas de ganapanes sin oficio ni provecho, que suponemos que son familiares y amigos de los editores. Hasta el Pachas ha publicado ahí.

Fuera de varias páginas dedicadas a basura “artística” y “literatura” completamente prescindible, Nexos ofrece buen contenido a sus lectores en las restantes 8-10 páginas. Por ejemplo, ha tratado a profundidad temas como la guerra contra el narco, la trata y el caso Florence Cassez.

Sin embargo, por cada tema de portada de interés social o económico, saca otro sin valor alguno (generalmente de perspectiva de género). Recientemente nos dieron gato por liebre ayudando a propagar un rumor sobre cómo <bostezo> Bernal del Castillo era en realidad Hernán Cortés </bostezo>.

Plus: Un talón de aquiles de Nexos es su blog, donde se publica prácticamente cualquier cosa–estilo El Deforma.

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2. Letras Libres: refugio de panistas liberales sin método

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El panismo es claro. Lo único que falta es que cambien el nombre de la revista al más adecuado “Letras P, A y N”

De un nivel de amargura liberal sólo comparable con el de Mario Vargas Llosa (quien escribe regularmente ahí), esta revista es el refugio de todos aquellos panistas liberales que andan tristemente por el mundo sin que nadie los quiera (e.g. Zaid) o que ya no consiguen huesos políticos.

A falta de gente que se dedique seriamente a las ciencias sociales, sus contenidos generalmente se limitan a aburridísimas teorías acerca de la democracia latinoamericana y las libertades ciudadanas, sin mucho sustento teórico o empírico.

Para poder leerla sin tener retortijones en el estómago, hay que saltarse 80% del contenido, generalmente literatura gringa fea, arte urbano y opiniones sobre películas que nadie ve.

No debemos olvidar que sólo las pistolas de Enrique Krauze truenan en este congal, por lo que leer Letras Libres es exponerse continuamente a manifestaciones del único interés intelectual de este señor: los caudillos en América Latina.

Los blogs de Letras Libres son muy buenos, en particular el de Guillermo Sheridan que comparte con Quen Pompó el placer quijotesco de denunciar el gusto estropeado por la corrección política.

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3. The Economist: aburrimiento necesario

Esta revista británica es un resumen de las opiniones liberales acerca de la economía y política internacional… expresadas como si estuviéramos en el siglo XIX, con pocas fotos y letra chiquita. Por lo tanto, aún sabiendo que es aburridísma, el intelectual deberá consultarla para saber qué está pasando en el mundo y dar una explicación de baja a mediana erudición.

No es necesario entender su contenido, pero sí es importante posar con ella para evitar a la chusma de hipsters y además parecer mayor a 25 años. Asimismo, después de Fox, es imprescindible poseerla como simulacro de que eres un intelectual de después de la caída del Muro de Berlín.

The Economist declara cada año un campeón entre las economías emergentes, de tal forma que la gente de esos países empiece a comprar la revista. Este año le tocó a México y ahora todos los Godínez burócratas tienen una suscripción. En palabras de un trabajador de SEDESOL: “Neto, es que desde que leo el economist siento que sí sirve chido lo que hago, aunque no entiendo nada de lo que dice.”

A pesar de todo, esta revista padece de dos principales problemas: primero, sus portadas son cada vez más domingueras (estilo Quen Pompó); y segundo, China siempre, siempre está detrás de todas las grandes tendencias mundiales.

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China siempre está detrás de todo… incluso de Obama (guiño guiño)

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4. El País: No es revista, pero necesitas esta credencial

Todo buen intelectual dice haber tenido un abuelo/bisabuelo español, y esto da más puntos si su antepasado fue refugiado en México durante la era de Franco, especialmente si fue niño de Michoacán. Aunque se dicen de “herencia española”, los intelectuales sólo tienen como relación con España unas vacaciones de una semana a Barcelona (que ni España es).

Leer El País da a los intelectuales que no saben leer ningún otro idioma además del Español, un toque de cosmopolitas que necesitan para justificar sus opiniones negativas de México: “A diferencia de España, en México el gobierno no…”, “México debería parecerse más a nuestra madre patria porque…”.

Cuando estaba Zapatero y todo era prosperidad, los intelectuales socialdemócratas en México se la pasaban sermonando usando artículos de este periódico. Ahora que España se acerca a ser país del tercer mundo, empezaron a moderar sus intervenciones.

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La mayor ventaja de este periódico internacional es que está en Español. Y nada más

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5. Proceso: como si Jaime Maussan se dedicara al periodismo político

Proceso numero 1889 enero 2013ninomurcielago

 Los escritores de Quen Pompó no vemos la diferencia

Proceso es oooootra onda. No deberíamos listarla aquí, porque pertenece más al género de ficción. No obstante, tiene un ejército de fieles lectores de tal dimensión, que no deberías de perderte de algo escandaloso que publiquen (por más falso que termine siendo).

Esta revista tiene cierto prestigio porque tuvo el atino de sacar a la luz varios escándalos políticos de la derecha en el poder durante sus años dorados (1976-1997). Hoy día, no obstante, por cada buena investigación, tienen quince que son amarillistas o falsas. No sólo basan sus investigaciones en fuentes dudosas, sino que las publican y luego no se retractan.

Por cierto, sus páginas están llenas de publicidad oficial de municipios pobres de gobiernos de izquierda.

Finalmente, el lado bueno de Proceso es que sus reporteros son valientes y se meten en todos esos hoyos infectos a los que los reporteros normales y decentes no quieren ir, como Atenco, las zonas zapatistas, las zonas del narco o incluso Oaxaca.

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6. Las revistas que debes presumir en tu escritorio, pero que son de lectura opcional

Las revistas gringas para tetos

  • Newsweek: es tan equis que hasta ya dejaron de imprimirla y sólo se produce en formato digital. Si medio lees los títulos de los artículos de esta revista siempre podrás decir: “leí en Newsweek un artículo muy interesante sobre los ilegales, pero no me convenció. Lo que yo creo es que…”
  • Time: sólo hay dos tipos de personas que tocan esta revista: los que la leen en un Sanborns o quienes la compran pero no la leen y sólo la cargan para parecer interesantes. Ambos tipos saben que su contenido no es suficientemente bueno como para pagar por leerlo.
  • The Atlantic / New Yorker / National Review: Te serivirán para dar una opinión medianamente informada acerca del imperio. Debes leer estas tres revistas para poder entender la mentalidad gringa desde sus únicas dos vertientes políticas: Izquierda elitista mamona y Derecha imperial. Con este combo de golpe izquierda-derecha, te aseguramos que podrás dejar atónito a cualquier contrincante en cualquier discusión sobre el vecino del norte. Excepto, por supuesto, si la otra persona es un intelectual real.

NR

Que nadie te vea leyendo esto. Es en serio.

Las europeas

  • El País Semanal: Tan triste como leer El País, esta revista sólo tiene la ventaja de tener la columna semanal del amargado de Javier Marías.
  • Der Spiegel: Sólo si estudiaste en el Alemán, es indispensable en tanto Alemania es la cúspide de lo políticamente correcto y la europeización. Es idéntica a Time y los temas sólo son de carácter informativo.
  • London Review of Books: Guía sobre lo que debes decir que estás leyendo y cómo debes opinar sobre estos libros.

Las artísticas

  • La Tempestad: Se trata únicamente sobre el arte en otros países servirá para que el intelectual describa las tendencias del arte que no entiende. El intelectual deberá usarla ante sus amigos no artistas; mientras que con sus amigos artistas deberá usar las revistas políticas.  Lo más relevante son las imágenes y los encabezados. Los textos tendrán frases inexpugnables como “Deconstruyendo la arquitectura Suiza del siglo XXI” o “Un asunto de capas”
  • Algarabía: La Tempestad para pobres, generalmente estudiantes de humanidades de la UAM. La mayor parte de los artículos son escritos por niños de secundaria que tratan temas tontos y ñoños que cualquiera puede buscar en google como “el origen del metro”, “¿se dice abrasar o abrazar?”, “¿la homeopatía realmente sirve?”

Las de negocios (o para “mejor entender el capitalismo tardío”)

  • Expansión/Bloomberg Businessweek/Fortune /Forbes: Lo mismo que The Economist, pero para empleados no Godínez.

FAQ

P: Quiero ser como el difunto Monsiváis, ¿qué hago?

R: No leas estas revistas, mejor lee la Ooooorale y la Hola y haz comentarios sociales que parezcan profundos e intelectuales evitando los términos que demuestran que eres chafísima. Todos te amarán.

P: No tengo dinero, quiero leer estas revistas, ¿qué hago?

R: Puedes irte a un Sanborns toda la tarde a leer gratis los números más recientes como le hacemos todos los domingos aquí en Quen Pompó. Si a eso le sumas el café que puedes rellenar eternamente a sólo $23, ya la hiciste.

 P: ¿Y por qué no incluyen Muy interesanteConozca más o Quo?

R: Sólo demuestras que eres un teto. Recordamos haber visto una portada de estas revistas en las que se afirmaba que Hitler provocó el calentamiento global. Y aunque estamos de acuerdo con ello, no nos vamos a rebajar a citar nuestras fuentes con alguien que considera a esas tres revistas como algo “intelectual”.

P: Fui publicado en Nexos y nadie ha comentado en la versión en internet, ¿qué hago?

R: Haz un comentario favorable pero crítico con una cuenta anónima. Todos lo hacemos. Ten por seguro que será tu único comentario hasta el fin de los tiempos.

P: ¿Quién es Á. Mastretta? Sus textos me aburren, pero aparece en todas las revistas. 

R: Ella es el ejemplo de cómo aplicar todas las reglas para poder publicar en una revista. Sus textos son totalmente prescindibles, pero ella simplemente se casó con la persona correcta y ahora todas las revistas deben publicarla.

P: ¿A quién debo matar para publicar en estas revistas?

R: A tus ideales, a toda metodología, y la búsqueda honesta de la verdad.

 

El autor es un wannabe intelectual y sigue fielmente a cada una de estas revistas

Carta de los editores de Quen Pompó a Sealtiel Alatriste

Señor Sealtiel Alatriste:

Hemos seguido de cerca el escándalo que en estos días llena las páginas de opinión de Letras Libres y otras publicaciones. Sí, lo han atacado mucho en otros lugares, pero en Letras Libres de verdad lo odian. Pareciera que les mató a su perrito preferido, porque todos han dejado de lado los escritos habituales sobre filosofía de la nada, discusiones sobre autores que nadie conoce, fotos hipster, política en países de Micronesia, entre otros temas dignos de gente que usa los 6 términos que demuestran que eres chafísima.

Como editores de un sitio de internet sin ética profesional y con el único obtivo de ganar dinero con la publicidad de Google y la venta de tazas, nos hemos indignado mucho. Hemos leído que todo lo que usted ha escrito ha sido plagiado de autores españoles como Javier Villán y Jesús Sánchez Adalid, y de sitios de Internet como wikipedia.com, geocities.com, buenastareas.com, taringa.net, y hasta de la la Red Escolar Ilce. Probablemente también robó párrafos enteros de los niños de kinder y primaria de su colonia.

“No será mi mejor columna, pero al menos es mejor que cualquiera de las ideas que tengo”

Si usted plagia de cualquier lugar que se le pone enfrente, ¿por qué fregados no plagió nada de Quen Pompó? ¿Acaso no somos suficientemente buenos para sus escritos copy-paste? ¿Se cree superior al Pachas y Juan Trancos? Entendemos que no haya plagiado a Zeferino porque la verdad ni siquiera nosotros lo leemos. Pero no entendemos por qué no plagió a Carlos el Tabernero o a Fonpp.

¿Acaso lo le gustaron los artículos que han causado más revuelo entre los lectores? ¿Qué hay del debate sobre quien ganaría una batalla entre Superman y Gokú? ¿Y no le gustó el mapa de odio a los provincianitos? ¿Y no le gustó nuestra disertación sobre la enfermedad de los emo? Vamos, copió cosas peores. Sabe que el código masculino es algo que le hubiera dado el premio Xavier Villaurrutia hacía años.

¿Y por qué no? Hasta un Nobel de literatura si hubiera plagiado la serie Cosas que les gustan a los fresas

Por razones desconocidas decidió mejor plagiar sitios de internet que sí son rastreables. Nosotros hemos tenido muchos problemas para poder aparecer en Google. Pagamos para aparecer en cada búsqueda que se hiciera y de todos modos nadie nos conoce. Casi nadie sabe que existimos. En Facebook no rebasamos los 300 seguidores, mientras que Wikipedia tiene cerca de un millón de seguidores y Taringa más de 250 mil. Era cuestión de tiempo para que lo atraparan.

Aunque sabemos que su futuro está perdido y que a partir de ahora se dedicará a repartir volantes en el metro para la campaña de Peña Nieto, de todos modos ponemos a su disposición nuestros artículos para que los plagié y nadie se entere nunca de ello. Ni siquiera nosotros porque nunca leemos periódicos ni libros, sólo nos dedicamos a criticar canciones de Arjona.

Atentamente,
Los editores de Quen Pompó