Menú

Quen Pompó

Humor para gente que piensa

Derechos de los animales: otro berrinche feminista

Hace unos días leímos un reprobable artículo de opinión escrito en un blog de una institución relativamente seria sobre derechos de los animales y otras cosas de las que hablan los fresitas que viven colonias adineradas y cuya principal preocupación moral (ya sea por escapismo de una horrible vida personal o por aburrimiento) son los derechos de grupos considerados inferiores y merecedores de justicia.

perro

Los derechos de los animales son un invento mirrey para que los perritos fresas tengan una mesita con caviarcito.

Para evidenciar las falacias que la autora defiende en su artículito, iremos punto por punto hasta llegar a nuestra magnífica conclusión: los derechos de los animales no tienen ningún sustento teórico ni práctico y sólo encierran un berrinche feminista.

1. Complejo de superioridad injustificado

Comencemos por decir que la autora se siente superior a todas las personas con las que habló en la reunión que describe al inicio de su artículo. La autora justifica que tiene razón absoluta y completa porque es “una buena promotora de un Estado y una sociedad responsable ante todos quienes la integran, incluyendo a los animales”.

peña2

Cualquier persona puede considerarse a sí misma como “buena” sin que por ello lo sea. Ejemplo: “Yo soy un buen promotor de la transparencia y la rendición de cuentas”

Lo repetimos: ella se califica a sí misma como una buena promotora de una sociedad responsable, y así justifica su actitud altiva al lamentarse por “la manera en que actúa el gobierno mexicano”.

¿Qué hace a la autora una buena promotora de su causa? NADA. Los calificativos que ella usa están basados en escalas subjetivas que no tienen sustento más que en complejos y traumas personales que pretende ocultar con títulos vacíos como “especialista en derechos humanos”.

Disfraz_adulto_de_Investigadora_37229_0

Así piensan los académicos de ciencias sociales: “Soy especialista en cualquier cosa para la que sea adecuado mi atuendo” 

La autora claramente no es una buena promotora de una sociedad responsable ante todos los que la integran. ¿Dónde está la defensa a los dueños de los circos con animales? ¿Por qué no menciona la injusticia que viven día a día los trabajadores de +KOTA al tener que lidiar con animales groseros y agresivos que los atacan cada vez que se distraen?

A la autora sólo le importa la gente que ella subjetivamente califica como “buena”, y los demás se pueden morir porque no los considera dignos de su verdad absoluta y completa. Complejo típico de las feministas…

Y por otra parte, ¿desde cuándo los animales son parte de “nuestra sociedad”? Fuera de las cacas de los perros en los parques y la rabia que pudieran transmitirnos, su aportación a la esfera pública es, en el mejor de los casos, nula. Ahora, si pensáramos que cualquier cosa que conviva espacialmente con nosotros es parte de la sociedad, entonces tendríamos que empezar a hablar de derechos del mobiliario urbano.

mobiliario

¡Derechos para los botes de basura! ¡Derechos para las paradas de camión! ¡Derechos para las bancas!

.

2. Defensa de ideologías retrógradas y nazis

La autora menciona que le indigna que el gobierno no gaste dinero en “campañas masivas de esterilización”. ¿Saben quién también pensaba así? Adolfo Hitler.

hitler

El póster que la escritora seguramente tiene en su oficina del CIDE.

Promover la eugenesia es algo que pocos se atreven a hacer porque se ha demostrado que

(a) no sirve para resolver los problemas y

(b) tiene consecuencias adversas para quienes son esterilizados.

Pero al parecer la escritora tiene alguna clase de evidencia mágica que desmiente décadas de estudios científicos en contra de la eugenesia, y por eso promueve la esterilización de todos los animales domésticos, irónicamente, sin tomar en cuenta sus derechos para decidir si quieren tener descendencia propia.

La autora quiere ocultar que Mi Lucha es la fuente principal de su pensamiento acerca de los “derechos” de los animales.

Mediante la castración y la eugenesia, así como la eliminación de los canes estéticamente inferiores (xoloitzcuintles en primer lugar) los defensores de los animales han propagado una ideología de la discriminación opuesta al liberalismo. La guerra, la sangre y la conquista son las herramientas que estos fanáticos nazis usan, aún en contra de los animales que tanto dicen defender.

.

3. Las posturas contrarias a su argumento son desestimadas con falacias

En su artículo de opinión, la autora nunca debate, sino que retuerce los argumentos de sus oponentes con preguntas sesgadas y falacias.

Ella comienza diciendo que es un “prejuicio” que los humanos sientan una superioridad incuestionable frente a otras especies. ¿Por qué es un prejuicio y no una realidad? Lo preguntamos porque es obvio que la civilización es un producto humano, al igual que la escritura, el arte, la ciencia, la moral y la religión. También es obvio que más allá de nuestros animales domesticados,  la naturaleza puede llegar a ser muy peligrosa y es una fuerza que sólo ha ayudado a la humanidad cuando ha sido controlada y domesticada.

mustangs

Por ejemplo, los caballos sin domesticar son más peligrosos que la Mara Salvatrucha.

Repetimos: ¿Acaso los humanos no somos superiores? La autora considera que el humano es superior a los animales al tomar como base de su argumento las herramientas inventadas por la humanidad:  “derechos”, “estudios científicos”, “legitimidad jurídica”, etc.

¿Por qué la autora no cita a las leyes de las hormigas para protegerlas de los osos hormigueros? ¿Acaso un antílope no tiene derecho a pedir una orden de restricción en contra de un león que se lo quiere cenar? Aparentemente no. Para la autora los animales no tienen más derechos que los que nosotros, los humanos superiores, les damos caritativamente.

lion-eating1

¿Por qué no hablar de los derechos de las cebras a no ser comidas por los leones?

.

4. Resulta que la discriminación entre humanos es lo mismo que discriminación hacia los animales

mlk

Para la escritora, Martin Luther King Jr. es igual que Sarchin, el monito del zoológico de Chapultepec.

Una de las partes más reprobables del artículo es la comparación entre el movimiento abolicionista y la lucha por el “derecho a ser considerados iguales” de los animales. Si los humanos y los animales somos tan iguales, ¿por qué hay tan pocos blogs que hablen sobre los derechos de los humanos escritos por gallinas, serpientes, leones o koalas?

Para la autora, la discriminación de blancos vs. negros es lo mismo que la discriminación de los humanos vs. lombrices de tierra. Según la autora debemos de dar a todos los animales los mismos derechos que históricamente han “conquistado” los humanos:

  • derecho a la vida
  • derecho a una educación gratuita y laica
  • derecho a una alimentación balanceada
  • derecho a ser “olvidados” en el Internet
  • derecho a la libertad de prensa
  • derechos incluidos en nuestra aclamada propuesta “Ley de Monos”
  • Etc.

Ahora sabemos que la Universidad de California, Berkeley, donde estudió la autora, está al mismo nivel que las universidades autónomas de nuestros estados.

harvard-instituto

Tal vez la autora estudió en el “Instituto Berkelei” de Baja California Sur.

.

5. Los animales pasan a segundo plano cuando se trata de avanzar la agenda real del artículo: feminismo

En el artículo publicado en el blog de Derecho del CIDE, llega un momento en que la autora se olvida de los animales y comienza a echar pestes en contra de la discriminación humana à la Ricardo Raphael en El Mirreynato:

“La raza, el género, la nacionalidad y la clase socioeconómica –entre otras– son algunas de las principales fuentes de desigualdad que nacen a partir de esta creencia de que algunos deben gozar de alguna posición privilegiada”.

¿Qué tiene esto que ver con la discriminación en contra de las iguanas y los escorpiones? ¿Acaso a ellos les importa la raza, el género, la nacionalidad o la clase económica tanto como a los humanos? ¡Claro que no!

Pero la autora se olvida de los animales para comenzar un lloriqueo subjetivo en contra de quienes son “blancos, varones, de cierta nacionalidad y de un estrato socioeconómico elevado”.

Aunque muy pocas especies animales comparten estas características, la autora se dedica a escribir entre lágrimas que los discriminados “deben servirlos y cumplir con funciones construidas por aquellos en poder” porque “denigran y despojan de voluntad y capacidad a cualquiera que posee una característica arbitraria, menos valorada”.

Analicemos la agenda feminista-animalista: las feministas ven en los animalitos dos cosas, (1) la única posibilidad de tener compañía sentimental y (2) conejillos de indias para experimentar sus teorías faltas de sustento teórico. Entonces, al igual que el feminismo, el “animalismo” es solamente una conquista de un grupo rentista.

simon

Para la autora feminazi en turno, Simone de Beauvoir es igual que Sarchin, el monito del zoológico de Chapultepec: ambos son discriminados por el mismo grupo de hombres blancos, ricos y machistas. 

.

Conclusión

En conclusión, el artículo en el blog del CIDE es, una vez más, una treta para que los cibernautas a los que les gustan las fotos de animales pequeños se acerquen a leer el artículo y reciban una cátedra feminista. 

Y en este lloriqueo jamás se habla de cómo o por qué debemos de reintegrar a los animales a la sociedad humana de donde, aparentemente, fueron expulsados por los hombres blancos ricos, y fueron puestos al mismo nivel de las mujeres, los negros y los judíos.

.

P.D.

Kitten-Sleeping-On-A-Keyboard

Le pedimos a nuestra gatita Princesuchi su opinión en torno a sus derechos y la opresión patriarcal en contra de ella y el resto de otras minorías. Aquí sus palabras:

asdboljasd asdb kjnjausdñwbrgouygbhfsdlskfj

Profundo. Conmovedor. Demoledor.

Comentarios

… iba a pasar de largo pero es tanta mi decepción que decidí mejor no hacerlo.

Voy a hacer unos comentarios aquí, no para defender el artículo de la académica del CIDE, el cual me parece poco enérgico al hablar de derechos animales, sino para mofarme de tu crítica.

Primero dices que los derechos animales son una chaqueta mental fresa pero después defiendes el derecho de los animales domésticos a reproducirse. ¿Por qué no decides de qué lado estás?, o ¿de pronto hablaste con un animal y te dijo que le gustaría tener derecho a reproducirse pero tal vez no el derecho a ser violando, mutilado, encarcelado, muerto y vendido en un mercado?
Es evidente que no entiendes los conceptos que utilizas y críticas: domesticación, explotación animal, derechos animales, abolición, veganismo, etc. Creo que eres lo que tú mismo tanto criticas: un poser que quiere pisotear temas que ni siquiera ha empezado a entender. Pero bueno, a juzgar por la inmensa cantidad de comentarios en este post, tu afamado público todavía no decide si enaltecer o criticar el pueril nivel de discusión de tu entrada.

Todas tus analogías son estúpidas. Cuando hablas de derechos animales, ¿cómo se te ocurre comparar un humano con una gallina respecto de una entrada de blog? Vamos, a leer un poco antes de empezar a escribir basura especista. Los humanos son iguales al resto de los animales en al menos una cosa: la capacidad de sentir. Y es esa capacidad el parámetro más justo para decidir si alguien debe o no ser merecedor de derechos… Pero si nos ponemos a juzgar quién puede o no escribir una entrada de blog medianamente bien, quisiera que tú estuvieras en la primera fila de un matadero.

Y sí, es el especismo es equivalente al racismo y al sexismo, todas son formas de discriminación basadas en criterios arbitrarios que posicionan a algunos sobre el resto sólo por su diferencia, ya sea por color de piel, género o especie. ¿Necesitas una analogía caricaturesca como las que te gustan para entender eso también?

LUIS dice:

ES CIERTO ESOS ESTUPIDOS ANIMALISTAS QUE QUIEREN HUMANIZAR A LOS ANIMALES SON UNOS DEMENTES CON SUS IDEAS RADICALES Y ENFERMIZOS

Deja un comentario