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Quen Pompó

Humor para gente que piensa

El mundo despues de Silvio Berlusconi

Tras el retiro de Berlusconi del poder en Europa  y las manifestaciones contra Putin, el mundo pierde una gran tradición de dirigentes. El culto a la personalidad, al poder y a las masas. No se trata de tiranuelos africanos chafas y hambreados;  tampoco es algo místico y violento como el medio oriente. Se trata del hombre fuerte del país (o mujer fuerte en caso de Thatcher). Símbolo de fertilidad de la nación, una imagen que las abuelas pueden tener y adorar en un nicho. Un político al que se le puede odiar pero respetar.

Los veré en el infierno, desde el cielo

Envidia de hombres. Poseer una sonrisa carismática, ser estéticamente feo y políticamente deseado por las damas es un sueño en el que podemos representar una esperanza indignada: “Si yo fuera así de feo o viejo, sólo podría tener éxito por medio de un cargo público” Pero somos feos y carentes de poder, y en el fondo Berlusconi nos parece inexplicable.

Y tú que sí tienes cabello, ni la boina te ayuda

Envidia de mujeres. “Porque sólo las zorras andan con estos seres descarados y por que ellos son malos y se las roban.”  No es que las feministas sean despreciadas por ser chicas Berlusconi, sino que el desprecio provoca el feminismo.

Ese monstruo, que hace más en cama que su esposo

Envida de políticos de izquierda. “¡¿Por qué a él sí lo quieren, carajo?!” Por muchas promesas y subsidios que propogan, los pobres sólo quieren a un hombre fuerte. Esos Ches, Marcos y Camilas son una bola de fresas que tienen asquito del populum y al final sólo ilustran bolsas de café orgánico.

Por convertir esa manifestación en votos de verdad…

América latina, el extremo de occidente y último bastión de los pantalones que el mundo alguna vez tuvo, se enorgullece en presentar el Mirreynato, la versión mejorada de esta tradición política:

Pensar que con unos tweets le harás mella…

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