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Quen Pompó

Humor para gente que piensa

Las seis personas que debes considerar para ligar en una exposición de arte

La chava con el corazón roto

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Su perfil:

Aconsejadas por sus familiares y amigas para salir y distraerse, las chicas con corazones rotos son presa fácil. Ellas escogen las exposiciones de arte al creer que pueden comprender mejor al artista debido a su estado sentimental vulnerable. Cada una de ellas se siente profundamente estremecida con las pinturas o esculturas y sólo puede pensar en si alguien más comparte lo que ella está sintiendo o si está sola–y siempre lo estará–en el mundo.

Identifícala:

Las descorazonadas son fáciles de reconocer por su expresión de vacío, su vestimenta sobria, sus zapatos bajos y que–invariablemente–el tríptico de la exposición es torturado bajo el yugo de sus uñas.

Cómo acercarse:

La clave de cualquier acercamiento exitoso es fingir ser un sensiblero. Si te muestras compasivo y dices cualquier estupidez poética como “Esta obra en particular intima en las fibras más escondidas de mi esencia”, no solamente puedes ganar su atención, sino también su empatía y muy probablemente su teléfono.

Las ventajas y desventajas:

Cualquier conversación con ella girará en torno a los sentimientos: la emoción que le despierta el amanecer, la tristeza que la invade al ver el agua correr por el lavabo, la compasión de sentir un pétalo rozando sus dedos. Si eres realmente un sensiblero–o puedes pretender serlo durante suficiente tiempo– pasarás un buen rato con ella; incluyendo arranques de pasión y frenesí para variar la experiencia y evitar que vuelva a recurrir al arte. Sin embargo, espera constantes momentos de desconsuelo y lágrimas que parecen no tener fin. Es tu decisión.

 

El inadaptado social

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Su perfil:

Cada inadaptado social busca mantener una distancia física y moral con otros humanos porque siente que la sociedad no puede comprender sus ideales y que cualquier intento de integración es un sinónimo de degradación. Sin embargo, el inadaptado busca secretamente el amor y pulula lugares–obviamente–inadecuados para encontrarlo.

Todos saben que los lugares habituales para conocer pareja son las fiestas, los antros, los grupos juveniles, las iglesias y hasta la oficina. Pero los inadaptados no dan una en situaciones de convivencia social y se ven reducidos a recorrer las exposiciones de arte “esperando conocer a una persona que comparta su gusto por no ir a ningún lugar infestado con humanos”.

Identifícalo:

La vestimenta del inadaptado demuestra que no tiene ningún tipo de buen gusto, ni sentido de la moda y muy probablemente tampoco tiene higiene personal. Aunque todas estas características las comparte con los escritores frustrados y los artistas plásticos, el punto de atención deben ser los zapatos: el inadaptado siempre usa tenis, sandalias o Crocs.

Cómo acercarse:

El inadaptado es vulnerable a cualquier contacto visual o palabra que le dirijas. Con muy poco esfuerzo puedes lograr que te pida el nombre de tu personaje del World of Warcraft–un gran compromiso–y que te extienda una invitación para salir a algún lugar–obviamente–inadecuado para una cita romántica, como un torneo de Magic u otra exposición de arte.

Las ventajas y desventajas:

La distancia estética entre el inadaptado y otros humanos te asegura que se enamorará perdidamente de ti y que no existirá ni la más remota posibilidad de que se fije en otra persona. Pero esa misma distancia lo incapacita para acompañarte a lugares públicos en los que podrías presumir de su amor incondicional.

 

La chica que lee

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Su perfil:

A las chicas que leen les gustan las historias de amor y desamor, y por igual los libros clásicos o de desarrollo personal. Ellas creen que la vida tiene trama, que ellas son las protagonistas y su lema es que “cada historia de amor comienza con un encuentro inesperado, en un lugar inesperado, con la persona inesperada”. Por eso visitan los lugares inesperados más obvios y reiterados de las novelas y películas románticas: las galerías de arte.

Identifícala:

La chica que lee siempre lleva un bolso grande en el que guarda un libro, el estuche de sus lentes y un diario en el que escribe sus pensamientos y los sucesos del día para no perder detalle de cómo avanza la trama de su vida (tres kilogramos de peso). Viste ropa limpia y planchada, al igual que zapatos chulos pero nunca de moda. Al verla caminar puedes casi escuchar sus pensamientos describiéndose a sí misma–en lenguaje novelesco–todo lo que está sucediendo a su alrededor: “Frente a ella, una figura delgada y con manos tristes miraba la obra del autor que en su vida…”.

Cómo acercarse:

Debes tener cuidado porque esta chica ha leído historias sobre “pasiones que arden” pero también sobre hombres malos e interesados. Para ganar su confianza debes desarrollar una imagen falsa diciendo cosas carentes de imaginación como “Esta pintura me recuerda el día que entendí que el verdadero amor siempre será efímero”. Para obtener su teléfono –y demostrar que no eres uno de esos hombres mundanos de las novelas que ella ha leído–debes mentir aún más diciendo que te gustaría conocerla a profundidad, que te deleita cómo piensa y que apoyas sus ideas sobre cómo el mundo ha de cambiar. Debes convencerla también de que te preocupan los animales, el desarrollo local y la promoción del arte independiente, y que de hecho, la invitarás a otra exposición.

Las ventajas y desventajas:

Tener una relación con una chica que lee es algo muy sencillo porque puedes convertirte, sin mucho esfuerzo, en el conejo que guía a Alicia con un libro, cual caballo con zanahoria. Además, podrás contrarrestar sus ideas feministas con sólo apoyar sus teorías mediante atole con el dedo. Pero siempre debes cuidar todo lo que dices, porque la chica que lee analiza cada frase y palabra que sale de tu boca–para encontrar esa segunda intención que tienen los personajes malos de las novelas que tanto le gustan. Una sola palabra inadecuada puede tener consecuencias inimaginables, pues un gran porcentaje de novelas termina con uno de los personajes muertos.

 

El godínez wannabe

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Su perfil:

El godínez siente un vacío estético comparable con el creciente vacío capilar en su cabeza. Conforme pasan los años y es consciente del permanente bache en el que vive, se pregunta “¿cómo puedo obtener entretenimiento joven pero culto?” Motivado por las pláticas de los godínez chavos de su oficina–sin entender que están blofeando para hacerse los interesantes–visita regularmente exposiciones de arte para rejuvenecer e ilustrarse–sin conseguir ninguna de las dos. Las galerías y museos que acostumbra están cerca de su oficina o incluso en los pisos inferiores de la dependencia donde trabaja.

Identifícalo:

Es godínez es el único inadaptado que lleva traje–ni fino ni caro–a una exposición. Por si fuera poco, tiene al menos una mancha de salsa en la camisa que no pudo limpiar con saliva, y para la cual está esperando impacientemente el sábado de lavandería. Adicionalmente, tiene los accesorios típicos de godínez: ojeras marcadas, alguna parte de la ropa mal fajada u abrochada, y el movimiento pasivo-agresivo particular de los burócratas. Notarás que no sabe cómo actuar cuando no hay cubículos a la vista: “¿En dónde debo recargarme al hablar? ¿Dónde comienza el espacio personal de cada persona si no hay paredes falsas para delimitarlo?”

Cómo acercarse:

Hay que aparentar ser persona interesante, pero no intelectual ni culta–porque la ignorancia del godínez quedaría expuesta. Con una conversación sencilla y referencias esporádicas a artículos “curiosos” de Quo, Muy Interesante o De10.com.mx, ganarás la simpatía del godínez. Si además demuestras admiración por el trabajo que realiza día a día en su oficina, hasta podrías obtener su número directo.

Las ventajas y desventajas:

La vida de un godínez es en gran medida rutinaria y carente de emoción. Si tú le das sabor a su vida, lograrás en un tris tras que comience a hacer planes serios para la relación, es decir, que te agregue como beneficiaria en su IMSS o ISSSTE. Pero si el sabor se pierde, el godínez se fijará en las ayudantes del servicio social e irá a tus espaldas a galerías y museos “pus pa’ ver qué pasa”. Mantener feliz a tu godínez es un trabajo de tiempo completo sin vacaciones pagadas–pero sí con vales de despensa.

 

La chava sexualmente liberada de izquierdas

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Su perfil:

La chica de izquierda que ha desechado las ideas burguesas y se enorgullece de su sexualidad liberada, visita regularmente exposiciones de arte para demostrarse a sí misma que puede “destilar las intenciones más profundas de los artistas”. En su opinión, el arte siempre tiene que ver con crítica social, liberación sexual y crítica sexual a la liberación social.

Identifícala:

Además de una actitud pasiva-rebelde y un chicle en su boca, podrás reconocer a esta chava por tres características inequívocas: al menos un piercing, vestimenta despintada o rasgada–nunca accidentalmente–y tenis con las agujetas desamarradas. Por razones poco claras, las chicas izquierdosas y sexualmente liberadas consideran a las agujetas como “un cinturón de castidad impuesto por los hombres conservadores para reprimir la sexualidad de las mujeres y las comunidades minoritarias”.

Cómo acercarse:

Para acercarte a la chava, debes ser metódico y cuidadoso; cualquier error puede conducir a una reprimenda sobre “cómo quieres imponer agujetas a todas mujeres y minorías del mundo”. Primeramente, muéstrate desinteresado e inmerso en tus pensamientos mientras dices cerca de ella–sabiendo que escuchará–alguna frase estúpida como “Esta pintura logra reivindicar los derechos de cualquier comunidad”. En segundo lugar, camina aleatoriamente sin revelar ningún interés en la chica, pero asegurándote de que note tu profunda consideración de las obras que ves. Por último, espera frente a alguna obra–sabiendo que ella también la verá–y cuando se acerque di alguna frase rebuscada estilo: “El tono de la crítica social que el artista plasmó en esta escultura es solemne pero impertinente, y tan atrevido como el sutil aplauso de la liberación sexual de [señalando] esa pintura que sólo puede ser comprendida mirada frente al espejo de la locura colectiva. ¿No es inverosímil?” Inmediatamente ganarás su atención, y es esencial que esperes a que ella te dé su teléfono o te invite a algún lugar–no querrás que te dé el discurso de las agujetas.

Las ventajas y desventajas:

Cualquier tipo de relación que tengas con la chica sexualmente liberada de izquierdas será intensamente física y llena de debates progresistas. Por más que pienses que ese es tu tipo de chica ideal, considera que con ella, la relación siempre empezará con un tinte feminista-leninista y terminará con uno meramente estalinista. Además, cualquier muestra de caballerosidad o ideología de derecha será cruelmente castigada con largos periodos de agujetas femeninas.

 

El estudiante de humanidades de universidad pública

estudiante

Su perfil:

Esta clase particular de estudiantes tiene en su mente una combinación de orgullo por estudiar “las profundas consideraciones epistemológicas y metodológicas de la cultura humana”, y una depresión constante por saberse un futuro desempleado, un escritor frustrado o un taxista que escuchará RadioUNAM catorce horas al día. Para olvidar sus problemas futuros, dedica su tiempo libre a visitar las galerías–gratuitas–para observar, en su opinión, “las obras mediante las cuales el hombre imita y expresa lo material e invisible, valiéndose irónicamente de la misma materia para escapar representativamente a la oligarquía del poder”, o lo que la gente normal llama arte independiente. También visita las galerías para variar su dieta diaria de sopas Maruchan con los canapés y vino gratuitos.

Identifícalo:

Este personaje usa jeans y tenis desgastados, apesta a cigarro, y es la imagen viva de la decadencia moral. Puedes notar su mirada engreída por sentirse más cerca de la verdad universal, pero en su caminar es claro el desconsuelo interior de saber que sus conocimientos nunca le serán ni útiles ni redituables.

Cómo acercarse:

El ingrediente de cualquier acercamiento exitoso es hablar de forma perturbadamente intensa. Una verdad universal es que el estudiante de humanidades de universidad pública es un fanático de la izquierda no progresista. Por eso, cuando describas un cuadro o escultura, menciona intensamente la lucha de clases, la opresión de las masas y cómo la única salvación de la humanidad es entregarle el poder absoluto a un caudillo populista de izquierda. Inmediatamente te invitará a una marcha o protesta y podrán tomar un helado o una cerveza cuando la policía disperse a los manifestantes. Todo será mucho mejor si tú financias los encuentros.

Las ventajas y desventajas:

Tu estudiante tendrá mucho tiempo libre para estar contigo y puedes amaestrarlo para hacer prácticamente todo lo que tú desees–los estudiantes de humanidades de universidades públicas son de mente frágil y maleable. Por más conveniente que te sea esta situación, nunca olvides que estás pasando el tiempo con un futuro desempleado, un escritor frustrado o con un taxista cuya única diversión en la vida será oponerse ciegamente al gobierno en turno.

 

Ve el texto original publicado en la Revista Golfa #18:

golfa

Comentarios

[…] El libro más conocido de J.E. Pacheco es Las batallas en el desierto, y un montón de mexicanos dijeron: “Voy a poner este libro en mi lista de propósitos del 2014 para celebrar a Pacheco–y al mismo tiempo parecer intelectual y culto“. […]

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