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Quen Pompó

Humor para gente que piensa

Los cinco placeres culpables de la vida Godínez

Nunca me he visto en la penosa necesidad de vender mi alma o cuerpo al mundo Godínez: Yo me gano la vida de forma honrada organizando fiestas swingers y vendiendo drogas en las escuelas. Sin embargo, y aunque ustedes no lo crean, estoy rodeada de Godinez, que noche a noche me confiesan sus más oscuros deseos, y es mi deber ser la voz de estas perversas revelaciones.

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“Mariguana: ¡ya no es sólo para hippies!”

Hoy les traigo esas pequeñas cosas que los hacen olvidar por un instante lo infelices que son en sus trabajos; pero casi inmediatamente después, les dan una cruda moral interminable. Es decir, los placeres culpables de la vida Godínez.

Placer #1 Viernes de peda

Es viernes han organizado un festejo en el Papa Bill’s después del trabajo. Después de muchos tragos, de la música de boda y de hablar de la vida de los pobres ingratos que no asistieron, el ambiente se pone romántico.

La damita Godinez no es precisamente la mujer más agraciada en la oficina,  y de hecho varios de sus apodos se los debe a ti… Pero sabe bailar y le gustas, y el alcohol empieza a adormecer tus inhibiciones.

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Sólo habrá remordimiento

Tu mente, en un último esfuerzo antes de sucumbir al Bacardí trata de hacerte entrar en razón. No te gusta, es pésima idea, se verán a diario en el trabajo, toda la oficina está ahí y ni siquiera se llevaban bien antes.

Pero sus corazones se les han bajado a la entrepierna y les anuncian que es momento de un apasionado beso Godinez. Le dices que te gustó desde que se conocieron, pero le adviertes que “lo suyo” no puede ser. Seguramente acabarás teniendo un sexo pésimo en el estacionamiento de la oficina y seguramente tus amigos te tomarán un video, pa’l Face.

No te engañes más: aunque lo trates de ocultar con protectores de pantalla de Megan Fox, tienes un gusto culposo por las chicas feas.

Pero mi querido Godínez, tendrás que afrontar con la frente en alto el proceso que ya todos conocemos: tus compañeros de trabajo se burlarán de ti hasta que algún otro ingrato haga una tontería, entonces perderán interés y se olvidarán de tu pecadillo.

En el fondo saben que hubieran hecho lo mismo si hubieran tenido la oportunidad.

“Explicaciones” típicas:

  • “¡Yo nunca había hecho algo así!”
  • “¡Esa chava nunca me ha gustado!”
  • “A mí me gustaba la brasileña de intercambio”
  • “Estaba borracho”
  • “No sabía lo que hacía”

Placer #2 Procrastinando

A diario procrastinas y no te hace sentir ninguna culpa; pero llega el día de entrega del proyecto, y bien dice mi amigo Juan Gabriel que la costumbre es más fuerte que el amor… y tiene toda la razón.

Sabes que para salir a tu hora tendrías que trabajar ocho horas pero… ¿Cómo evitar gastar un set de 5 vidas en el Candy Crush? O quizá revisar por un momento el Facebook de la única ex-novia sexy que tuviste en la preparatoria. Sólo revisarás un momento el Twitter (si es que lo sabes usar; si no, te tardarás lo doble) o quizá sólo chatearás un rato con esa chica que nunca saldrá contigo, tal vez leas ese blog de tonterías que no te deja nada bueno (sí, me refiero a Quén Pompó)…

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No hay vuelta atrás, saldrás tarde.

Mi querido Godínez, no te preocupes, cuando logres escapar habrá menos tráfico y tendrás tiempo de llegar a tu casa a acabar ese nivel de Candy Crush que no has podido pasar durante días y quizá puedas escribir un comentario en ese blog pésimo que no paras de leer.

“Explicaciones” típicas:

  • “¡Tengo tanto trabajo!”
  • “Lo único que hago es trabajar y no termino”
  • “Todo lo piden a la mera hora”
  • “¡No soy un robot!”
  • “¡Sufro como Precious!”

Placer #3 Vitamina T

Estás a dieta, las cocas del refri ahora son “Light”, de pronto sale un aroma a cebolla de tu oficina… Estás comiendo un tamal oaxaqueño acompañado con unos deliciosos chilaquiles en un tupercito de unicel.

Según tú, te cuidas mucho y vas a diario al gimnasio, ¡Mentira! Cada que puedes (y hasta cuando no puedes) rompes la dieta y sólo de vez en cuando te paras en el  gimnasio a echar el chisme con la de recepción y a verle las nalgas al instructor de zumba.

Pero nada importa en ese glorioso momento en que te comes esos deliciosos chilaquiles de dudosa procedencia. Después tratarás de ocultar la evidencia rociando aromatizante, pero la realidad es que ya todos se dieron cuenta y, de hecho, no les importa.

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Éntrele, damita Godínez

Mi querida Godinez, acepta tus pecados y recuerda que con todo y tus chilaquiles sigues siendo la más deseable en la oficina, disfrútalo mientras dure.

“Explicaciones” típicas:

  • “Yo no sé por qué no adelgazo si me cuido mucho”
  • “La brasileña de intercambio está operada”
  • “Las artistas son delgadas porque están todas operadas”
  • “No puedo, estoy a dieta…. … …  bueeeeno, pero sólo tantito.”

Placer #4 La cruda

Es miércoles, te invitan a salir unos amigos hipsters que no tienen que trabajar al día siguiente, y tú, por quedar bien (y porque te gusta una chica), te haces el interesante y rudo, aunque al día siguiente te espera un día de perros y una junta con el jefe de tu jefe…

Obviamente, mientes en todo con tus amiguis, dices que estás a favor de los derechos de los animales, y que te parecía que el Yo soy 132 perseguía causas justas. Según tú, eres un trasnochador incorregible, pero después de tres tragos ya arrastras las palabras y después de cinco ya estás ebrio…

Al día siguiente te levantas tarde y crudo, apenas te acuerdas que la chica que te gustaba se fue con un fresa y tú te quedaste bailando con la más fea (literal).

Para llegar temprano casi atropellas a un perro y a un manifestante; y le gritas que ya se ponga a trabajar… Llegas tarde a la oficina y tu jefe no ha llegado, es maravilloso, a pesar del dolor de cabeza y de que gastaste lo que no tienes sientes que la libraste, qué felicidad.

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Ahora a esperar que se acabe el día

La culpa llega unos días después cuando te descuentan el día porque, obvio, todos se dieron cuenta de tu retraso. A fin de mes a duras penas puedes pagar la tarjeta y prometes no volver a salir con esos amigos malagradecidos. Sabes que es mentira. No te engañes…

“Explicaciones” típicas:

  • “Con un cafecito y unos huevos no se nota”
  • “Si me voy a las cinco, todavía alcanzo a dormir dos horas y media”
  • “Voy al Oxxo por un Red Bull, como que tengo sueñito”
  • “No, no estaba durmiéndome, estaba analizando bien lo que decían”

Placer #5 Yo no fui, fue Teté

Hasta eso, no podemos negar que te llevas bien con los de la oficina, pues estás con ellos más tiempo del que pasas con tus amigos (si es que tienes alguno) y familia. Pero hay que separar los negocios del placer: El proyecto se entregó con errores y no fueron tu culpa.

Entiende: Por primera vez no es tu culpa.

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¡Por primera vez!

Haces cara de preocupación por tu amigo y por un instante en verdad crees que te sientes mal por él… Hasta que se dibuja una sonrisa en tu rostro mientras lo ves pasar frente a ti dirigiéndose a la oficina de tu jefe, y te das cuenta que lo estás disfrutando.

“Explicaciones” típicas:

  • “No, jefe, yo terminé mi parte y después ya no supe qué pasó con el proyecto.”
  • (Por primera vez con iniciativa en tu vida) “A ver, vamos a revisar el archivo. Ahh, eso no me tocaba… Mejor pregúntele a Jorge.”
  • “Sí, quien lo hizo no sólo lo hizo mal, sino que aparte trae unas faltotas de ortografía.”

Es entonces cuando recapacitas y caes en cuenta de que lo podrían correr. Eso sería una desgracia: Tendrías el doble de trabajo al menos por un mes y la obligación de “capacitar” a su sucesor, y entonces, si ese personaje se equivocara sería TU CULPA.

Qué horror.

Acabas aceptando un poco de culpa en el error y justificando a tu compañero. Él piensa que lo haces por compañerismo, pero tú bien sabes que él es mucho más eficiente que tú, y de hecho hizo el 80% del trabajo.

Acabarás pagando tu culpa, porque el jefe se dará cuenta eventualmente y tu compañero tendrá el bono, el ascenso y quizá hasta logre un besito el día del festejo con la señorita Godinez que se come todos los jueves unos chilaquiles a escondidas.

No te sientas mal cuando eso pase, en el fondo sabes que el aumento en el sueldo es marginal, y en cambio tu compañero trabajará casi lo doble que tú y pobrecillo no podrá pasar del nivel 154 de Candy Crush ni leer blogs abiertamente anti-intelectuales como Quén Pompó.

slacker

Que trabajen los otros.

 

Síganme en @perritaderaza

Comentarios

ITALO dice:

¡Culposos pero sabrosos!

ZodakK dice:

perritaderaza parece familiarizada con el tema pero supongo que únicamente alza la voz por todos sus amigos Godínez como yo…. jajaja….

=(…

[…] “Bebo para olvidar mis placeres culpables de godinez“ […]

Sicabí dice:

Jajajaja muy bueno, muy bueno. Llegar crudo a la reunión con el jefe de tu jefe (frente a tu jefe) puede ser una situación limite que requiere de todas las hab

[…] ciudad se rompen el lomo para llegar “temprano” a su oficina, calentar la silla, comer vitamina T en abundancia, hacer como que trabajan, y salir a tiempo para llegar a ver las telenovelas del canal 2 o el […]

[…]  Los dos son la misma persona… pero ¿cuál de los dos te trataría como diosa y sería fiel por los siglos de los siglos? Correcto: el Godínitos barrigudo […]

Rubén dice:

El anacrónico servicio social de universidad pública me hizo entrar al mundo Godínez. Lo único rescatable es la damita godínez y los tacos de canasta de abajo del edificio.

[…] Los estudiantes de las áreas I a III tal vez aprendan cosas útiles, pero al intentar aplicar sus conocimientos en el México real, se toparán con tantos frenos burocráticos y actividades tan subdesarrolladas que se darán por vencidos y preferirán convertirse en godínez que practican esos placeres culpables que todos conocemos. […]

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