Menú

Quen Pompó

Humor para gente que piensa

Las segundas opciones

Con el tiempo, he aprendido a apreciar algunas estrategias sociales de los hombres por ejemplo, poder arreglar un pleito con unas cervezas y (por qué no)  unos catorrazos; no usar agenda, no usar crema, etc., pero la más importante y, por cierto, la más difícil de entender es la de “segundas opciones”.

Nosotras siempre estamos en la disyuntiva acerca de si nos quedamos con el sujeto 1 o el sujeto 2 (3, 4….) pero ellos siempre están ampliando el mercado para escoger. En este juego de “quedarte” con alguien o “irte”, una siempre piensa en la primera opción.

318274329snqzxm_fs

Que para las escritoras de QP generalmente es un sujeto así…

Sin embargo ¿realmente nosotras somos su “primera opción”? la respuesta es no.

Así como suena de tajante: no eres/fuiste/serás la primera opción. Y estoy es porque los hombres nunca tienen una primera opción, lo menos que llegan a tener son dos segundas opciones. Es decir, es como si en cualquier tipo de competencia estuviera permitido el empate, como si en el futbol dos países ganaran la copa mundial o como si segundo lugar es igual a primer lugar.

A pesar de que esto no es posible en la mente de las mujeres, en el universo paralelo de los hombres sí, y ustedes se preguntarán ¿qué ventaja lo que nos ofrece este esquema?

1.    Manejo de la ansiedad de tener que elegir.

Elegir trae de forma implícita ansiedad. Quién te asegura que lo que estás eligiendo es lo mejor, que tienes información completa y peor aún: si los bienes (hombres) no son sustitutos, te estás perdiendo de alguien que te complementa de forma diferente que otro.

Así, en vez de pensar en “lo que dejas ir”, disfrutas tus segundas opciones y le dices adiós a la ansiedad.

secondbest

Ándale, si bien que quieres…

2.    Capitalización erótica

Es verdad que para nosotras, en especial en una sociedad machista, es más fácil tener 3 o 4 pretendientes que para los hombres. Sin embargo, las mujeres nos sentimos mal al tener tantas opciones y los hombres no.  De ahí, la típica diferencia entre mujer pública/ hombre público.

Es hora de que las mujeres capitalicen su ventaja comparativa a costa de los hombres. Después de todo, faltan todavía muchos años antes de que a ti, amiga lectora y fémina empoderada, te paguen el mismo salario que a un hombre que hace el mismo trabajo que tú.

201007090944

Nota del editor: Es porque lo hacemos mejor…

3.    Minimizar riesgos

Como diría mi asesor financiero: hay que diversificar. Si esto hacemos con nuestros preciados bienes materiales, por qué no lo haríamos con nuestro preciado corazoncito. Así, si nuestro “pretendiente” resulta ser una oveja descarriada o un lobo vestido de oveja, ganado al fin.

5047936057_59d6dd4e8e_m

En la imagen: Lo que viene siendo un “activo libre de riesgo”… inviértele poquito y te dará rendimientos constantes

4.    Estar en un plano de igualdad

Esta estrategia nos permite entender que muy probablemente tú seas una segunda opción y si es así te queda el consuelo de que él también fue una de tus opciones.
A pesar de que esta conclusión puede sonar pesimista, el consuelo que podemos tener es que esto va mas allá de la fuerza de voluntad de los hombres, es decir,  está en sus genes,  así lo describió Darwin en la página 142.

Por ejemplo…

Recuerden mis queridas féminas, para que la estrategia de las segundas opciones tenga resultado uno los debe de tratar como si cada una de nuestras opciones fuera LA opción.

Comentarios

Aghata  (o^^)o dice:

Conozco muchas que se hacen del rogar… también muchos. Me ha tocado igual estar como el perro de las dos tortas..Bien yo aplicaré el punto 3. 😉

Deja un comentario