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Quen Pompó

Humor para gente que piensa

14 de febrero: diez niveles de sentimentalismo

Los escritores de Quen Pompó han identificado 10 niveles de sentimentalismo de acuerdo a cómo se comporta la gente el 14 de febrero. Las recomendaciones del equipo editorial son las siguientes:

  • Si eres emo, es recomendable el nivel cero: escuchar Muse en tu cuarto oscuro y esperar a que termine el día… o tu horrible idea de la vida. Lo que suceda primero.
  • Los solteros sin prospectos románticos claros deben mantener un perfil bajo (niveles 1 a 3) para evitar decepciones amorosas (como el caso de Zeferino… pobrecillo) o ridiculos innecesarios. Es mejor esperar a otro día para hacer cosas cursis.
  • Los niveles 4 y 5 son aceptables para personas con pareja o un prospecto seguro, pero no debe de exagerarse ni en los regalos ni en las palabras.
  • Los niveles 6 y 7 son riesgosos para cualquier persona. Es mejor evitar llegar a esto, a menos que se esté desesperado por conseguir una pareja (como Zeferino…).
  • Ninguna persona debe estar en los niveles 8 ó 9, porque es ridículo y completamente irracional. Estos niveles son de muy mal gusto y demuestran un nivel muy bajo de autoestima y nulo autorespeto. Todos pueden notar lo incorrecto de estos niveles, excepto las personas que hacen ese tipo de cosas, las cuales merecen un desprecio totalmente justificado.
  • El nivel 10 es parecido a brincar desde un edificio de 23 pisos (aludiendo a esta nota). Si todo sale bien, tal vez sólo quedes horriblemente endeudado, con una gran resaca moral y muy avergonzado de mismo(a). Si las cosas no salen como esperas, durante años soportarás burlas, desamores y desprecios constantes, y probablemente terminarás escribiendo en un blog como Quen Pompó o, aún peor, en uno como este.

Nivel 1. Ver el calendario y recordar que es 14 de febrero. No hacer nada más.

Nivel 2. Recordar que es 14 de febrero, felicitar a dos o tres personas en el día y no volver a mencionar el asunto.

Nivel 3. Recordar que es 14 de feberero, poner un solo mensaje en una red social y felicitar hasta seis personas en la escuela o el trabajo, pero sin dedicar mucho tiempo para ello.

Esta declaración de amor es muy directa, pero sólo un geek la puede entender,
por eso es aceptable hasta el Nivel 3.

Nivel 4. Marcar en el calendario el 14 de feberero, felicitar por mensaje SMS a tu círculo cercano de amistades, poner mensajes personalizados en redes sociales y dar un regalo sentimental a alguien cercano.

Nivel 5. Marcar en el calendario el 14 de febrero, hablar por teléfono a amistades cercanas y felicitarlas, organizar un evento social sencillo conmemorando la fecha y dar regalos elaborados y sentimentales a personas cercanas.

Cursi, pero justo en el límite de lo aceptable para parejas.
Advertencia: Si le das esto tu prospecto, ten por seguro que te dirá “Necesitamos hablar…”

Nivel 6. Mandar un correo masivo agradeciendo a tus amigos cercanos y no tan cercanos por su amistad. Regalarle a tu prospecto o pareja un viaje a un destino romántico, como una ciudad colonial o un pueblito cálido. Ir a un restaurante con luz de vela y un vino sabroso (pero no fino, porque no te alcanza). Por último, y como requisito indispensable: grabar el nombre de tu pareja o prospecto en una penca de un maguey.

Espera, esto se va a poner peor.

Nivel 7. Enviar postales electrónicas cursis a tus amigos, familiares, conocidos y contactos del messenger (aunque no los conozcas). Planear un evento social mayor con un par de semanas de anticipación: una fiesta con motivo del 14 de febrero, donde tendrás la oportunidad de traer mariachis o una marimba para cantarle una bonita canción a tu pareja o prospecto. Por supuesto, esa canción es “Amor eterno”, para lucerogaga tuyo.

Nivel 8. Planear febrero entorno al día 14. Preparar durante semanas los regalos/sorpresas para tu pareja y/o amistades cercanas; pasar días escribiendo tarjetas cursis excesivamente caras escogidas durante horas en Sanborns, y hacer una manualidad para cada una de ellas (por ejemplo, una paleta con ojos y moño -¡wacala!). También es parte de este nivel hacer cosas ridículas que piensas que son románticas, como llenar de post-its el carro de tu amado(a) o llenar tu cuarto de corazoncitos y cosas cursis, esperando que tu amado(a) vea todo el esfuerzo que pones en la fecha.

“Seguro que con esto me propone matrimonio, ¿no amiguis?”

Nivel 9. Planear el 14 de febrero durante meses. Hacer de este día una “experiencia inolvidable con amistades, seres queridos y mi amorcito”. Enviar muchos mensajes y felicitaciones a todas las personas que conoces (incluso aquellas con las que jamás hablas, pero gracias al sentimiento del día todos son amigos de nuevo). Elaborar regalos cursis y costosos para un numero considerable de personas, realizar llamadas de larga distancia para felicitar a los amigos y amigas que viven en el otro lado del mundo. Por último, organizar un evento social masivo y excesivamente sentimental (ambientación y disfraces) en honor a este “día maravilloso que celebra el amor y la amistad que son lo más padriurix de la vida”.

No, no es romántico. Es triste y ridículo.

Nivel 10. Además de todo lo cursi de los niveles anteriores, hacer del 14 de febrero “el día del año”: hablar por teléfono el primer minuto del día, enviar canciones románticas transcitas en mensajes SMS, sorprender con una botarga en la escuela o el trabajo, enviar cientos de flores o dulces (cada uno con un mensaje cursi en la envoltura). Por la tarde, contratar una limosina, organizar una cena especial, contratar un cuarteto de cuerdas, verstirse ridículamente para la ocasión, comprar un regalo cursi que cueste al menos tres meses de sueldo, contratar un anuncio en radio y/o un espectacular en periférico, escribir a mano una carta de 16 cuartillas con poemas, comprar la mejor botella de vino del restaurante, aprenderse el monólogo de Don Juan Tenorio o de Romeo y Julieta. Para terminar, reservar la suite presidencial en el Niko o Hilton, pedir canapés, champagne y sábanas de seda.

Cuando el romance excesivo se vuelve de muy mal gusto

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