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Quen Pompó

Humor para gente que piensa

Volando bajo: Mi transición de nini a lacayo del capital

Forzado por la desesperación económica, tuve que encontrar un trabajo en lugar de escribir diario en este blog de humor. Pocas cosas me han hecho tan triste, pero uno no puede ser un nini eternamente. Ahora me encuentro en un mundo post-ayuda internacional, post-graduación, post-todo. (Excepto mi maldita tesis…)

Tras un par de intentos semi-exitosos (es decir, se logró la meta, pero no el objetivo) de entrar a gobierno, tomé la decisión de trabajar para el mal. Quería entrar a trabajar a Phillip Morris o a Monsanto, pero vieron cómo en mi CV estaban algunos coqueteos con ongs y decidieron mandarlo a la trituradora.

Yo ya me veía…

Al final entré a trabajar a una consultora de negocios. A pesar de que el trabajo es algo pesado (mi ritmo de escritura en QP es evidencia), la verdad la he pasado genial y nos tienen muy consentidos. En pocos lugares te pican frutita todos los días y te traen desayuno en viernes para bajar la cruda. Pero lo más importante, intelectualmente no le pide nada a otros trabajos.

No sólo las ingenierías son paraísos de nerds…

Lo que les quiero comentar en este post de Volando Bajo es que he aprendido algunas cosas siendo lacayo del captal.

1) Nuestra labor es valiosísima para la continuidad de TU vida. El consultor de negocios es el que arregla empresas rotas y permite que la civilización continúe. Es decir, somos quien se asegura que el Peje y Martí Batres puedan regresar a casa por la noche y disfrutar de las maravillas de la civilización: papel higiénico extrarresistente, refresco de dieta, servicios financieros para pagar a tiempo a sus operadores políticos, etc.

Tal vez la gente quiera democracia, detener el calentamiento global, igualdad o libertad, pero créanme que sólo lo estan haciendo porque dan por sentado todas esas cosas maravillosas como chicles en el Oxxo (o el Oxxo mismo), electricidad o transporte motorizado.

Belleza

2) Somos unos maestros del arte del chorito. He conocido a gente en este ámbito que sin mentir, es capaz de exprimir la poca información que tiene para poder convencer a los demás de que son expertos en el tema. ¿Energía nuclear? No hay pedo. ¿Medicina genómica para las agruras? Podemos platicar tanto con el jefe de la división de I+D como con el de finanzas sin que por un momento sientan desconfianza por el hecho de que apenas sabemos de la existencia del tema desde hace dos semanas.

Por más que puedan criticarnos, damos resultados…

3) Somos capaces de venderte cualquier cosa. Si protestabas sobre cómo las empresas de consumo nos “obligan” a consumir cosas que “no necesitamos”, nunca has tenido a un consultor de negocios en tu vida.

Haciendo un paralelo entre un individuo y un empresa, es como si fueras al psicólogo y éste te dijera que tienes problemas de vida o muerte relacionados con  (a) una etapa oral inconclusa, (b) mal aliento, (c) problemas al estacionarte en espacios estrechos, (d) demasiada actividad en redes sociales, (e) mala ortografía, (f) una mala planeación de tu carrera profesional, (g) otros problemas que podrían significar tu muerte.

Obviamente, te ofreceremos soluciones a cada uno de estos problemas, pero cada una cuesta $100,000. Lo más increíble de todo es que nos lo comprarás.

Ten miedo.

Bueno pues, esto es todo lo que tengo que contarles desde la primera fila del capitalismo rampante. Ando muy contento. ¡Un abrazo, estimado lector!

Comentarios

fonpp dice:

¿Y qué pasa con los perritos lisiados de los huérfanos ciegos que día a día mueren asfixiados por los consejos malvados que das a empresas como Phillips Morris?

Juan Trancos Garcia dice:

Es pobable que tanto perros como huerfanos fumen y paguen impuestos, muchos impuestos. Pero Zeferino no sabe que ayuda indirectamente al Esatdo y a sus sindicatos.

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