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Quen Pompó

Humor para gente que piensa

Carta de un norteño a un oaxaqueño.

Publicamos este manuscrito porque nos ha sorprendido; jamás vimos tanto amor por el progreso, ni tan acertados comentarios. Conmovidos, titulamos esta carta “Carta por el desarrollo”

Estimado ciuadadano oaxaqueño.

He analizado sus problemas y es cierto que el mundo es difícil de cambiar, pero creo que usted puede encontrar una forma de afrontar las circunstancias de nuestra complicada historia. Creo que puede cambiar un pasado de pobreza y opresión. Si bien no es mucho, la forma de pensar puede ser la chispa de algo nuevo.

Desayune machaca y tortilla de harina. Deje de estar desnutrido y mal crecido, ya va siendo hora de que deje el maíz y las aves de corral por algo más proteínico. Entre a la cultura de la carne y conozca lo que es bueno. Olvide la Coca Cola, símbolo de la chilanguez y el atraso, y engorde con Toni Col.

Deje la politiquería y haga algo de provecho. Funde sus acciones en el pensamiento emprendedor. Olvide a sus políticos locales que sólo le desean el mal o la revolución. No aspire a sus patéticos puestos. Trabaje duro e implemente sus ideas. Funde una tiendita, un hospital, lo que sea.

Siembre tomate y con María Juana. La agricultura puede aún ser una alternativa en su fértil tierra aún cuando es montañosa. Deje la milpa y el ejido. Piense en agro industria, sembradíos de legumbres hasta dónde alcanza la vista. Fertilizante, irrigación máquinas de cultivo y si queda espacio en una barranca de poco provecho, siembre unas semillitas curiosas que también tendrán buen precio en el mercado internacional.

No de lástima con Oportunidades ni con turismo ecológico. Esas alternativas son consuelos de tontos. Demuestre a esos fresas que no necesita de su caridad. Estudie y olvídese de esa gente que siempre lo mirará para abajo.

Deje de creer en Díaz y Juárez, otros tiranuelos y tradiciones caciquiles. Seguid el ejemplo de los constructores del México moderno: Madero, Villa, Carranza, Obregón y Salinas de Gortari. Por último, abandone ese pasado de lealtades y cotilleo. Siga el ejemplo de los forjadores de la ley y el progreso mediante las instituciones y el comercio.

Un ciudadano norteño

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