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Quen Pompó

Humor para gente que piensa

5 cosas que los politólogos saben (y tú no)

Mal que bien, la democracia llegó a nuestro rancho. Tenemos reglas en las que más o menos estamos de acuerdo para elegir a nuestros políticos y cómo tomar decisiones que nos afectan a todos. Sí, tenemos tranzas, escándalos, y al Peje, pero no somos muy distintos de otros países, incluyendo los países desarrollados. La ciencia política tras años y años de gastar dinero en discusiones bizantinas y estudios injustificados ha llegado a algunas conclusiones:

1. Todo se remite a lo básico: economía, seguridad y poco más

Nos encanta ver cómo los políticos hacen sus campañitas, sacan sus trapitos al sol entre sí y se ponen su mejor corbata para ver si ganan una elección. Pero nada de eso importa.

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Lo lamento, Enriquito

Una gran cantidad de estudios señalan que los resultados electorales pueden ser predichos con gran exactitud antes de que siquiera se haya gastado un peso en campañas. Sólo necesitas saber el estado de la economía y poco más. Cuando las cosas van mal, es casi seguro que quien tenga el poder va a perderlo.

El voto es un instrumento muy burdo. Si al votante no le gustan cómo están las cosas, va a castigar al que está en el poder. Nada tiene que ver si es culpa del que está en el poder. Tampoco si siquiera tiene control sobre la situación. De hecho, hay evidencia de que las inundaciones, huracanes y terremotos influyen el voto negativamente sin que importe que el gobierno haya respondido rápida y efectivamente a la situación.

encharcamiento-por-lluvia-en-el-df-300x350Está lloviendo, mamá. Estaríamos mejor con López Obrador.

Pero todo mundo votó por Fox para sacar al PRI de los Pinos y porque pensábamos en crear una democracia, ¿no? Pues sí, pero después de la peor crisis económica de la historia mexicana reciente.

2. Es increíblemente difícil saber lo que quiere la gente

Cuando los políticos dicen que México quiere “justicia”, “un cambio” o un monorriel, están mintiendo. No tienes forma de comprobar si dicen la verdad, o sólo están inventando cosas para su conveniencia. Entonces, para intentar conocer la opinión pública recurrimos a encuestas.

Pero como dicen: Hay mentiras, mentiras descaradas y hay encuestas. Las encuestas son herramientas terriblemente imperfectas que son diseñadas, aplicadas y analizadas por gente que no sabe lo que hace o no le interesa. (Algo similar al equipo editorial de Quen Pompó).

encuestador3 Sueldo de encuestador en México: 2,500 a 4,500 pesos

Pero no sólo eso, el fraseo de la pregunta, el orden de las preguntas, la longitud de éstas, o el sexo del encuestador determinan fuertemente las respuestas de los encuestados.

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“Sí, sí, sí, sí… ” [viendo fijamente hacia abajo sin parpadear]

Pero incluso si tuviéramos encuestas perfectas, el problema es aún más profundo: la gente es medio tonta, no tiene opiniones políticas congruentes y lo que piensa se basa más o menos en lo que piensan los representantes del partido político con el que se identifican.

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“Yo estoy a favor de Televisa, de las plantas, de los vales de medicinas, de vestirse de payaso y de todo lo que diga mi partido…”

No obstante, eso nos da una lección importante acerca de las encuestas: no sirven de mucho.

3. En realidad, “lo que la gente quiere” podría ni siquiera existir

Supongamos que los individuos consideran algunas cosas mejores que otros. Unos piensan que se debería gastar más en el seguro social y otros en mantener a las lacras de LyFC. Otros pensarán que se debe seguir peleando contra el narco y otros que legalizar arreglaría las cosas. Todos tenemos opiniones.

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Hay quienes la quieren de presidenta… cada quién…

No obstante, a la hora de agregar esas preferencias, de tal forma que se puedan tomar decisiones que representen lo que la mayor parte de la gente quiere, es donde existen grandes problemas. El economista (es decir, alguien más inteligente que los politólogos) Kenneth Arrow demostró matemáticamente que es imposible tomar decisiones colectivas y seguir siendo perfectamente democráticos. Eso significa que cualquier mecanismo que usemos para tomar decisiones colectivas va a ser o dictatorial, o inestable, o unánime, o restrictivo, o irracional, o una combinación de las anteriores.

2006112985mexico_gEn general, en México preferimos la irracionalidad

Entonces, sin siquiera decir que la gente es tonta o desinformada, la democracia puede fallar. Y muy gravemente. Matemáticamente demostrado.

4. Los “intereses especiales” son puro cuento

La mejor regla para saber cuando un político es deshonesto es contar las veces que le echa la culpa a los “intereses particulares”.  En teoría, un interés especial está en contraposición a los intereses de la nación. Pero si sumamos el punto uno, dos y tres de esta lista, los intereses del pueblo tal vez no existen, o en el mejor de los casos, no los puedes conocer.

Los intereses especiales son muy variables y prácticamente todos pertenecemos a grupos de interés. Son los sindicalizados y los empresarios, las feministas y los emos, la Iglesia de la Cienciología y los americanistas, los encarcelados y los fresas, las señoras de las Lomas y los ninis. Eres tú y soy yo. Es imposible pensar en una política que satisfaga a todos sin dejar a alguien descontento.

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Algunos más descontentos que otros

Algunos, por supuesto, están organizados, como los empresarios en el CCE, los pejistas en el Movimiento Nacional por la Esperanza, o nuestro compañero escritor Lalo Onganiza con tu mamá. Pero eso difícilmente es un argumento para pensar que un interés en particular va a prevalecer sobre el interés general, debido a que éste último no existe.

Tener distintos grupos de interés es lo normal en la política, y lo realista sería pensar que no hay ningún problema en que a veces las decisiones políticas coinciden con los intereses de un grupo. En una democracia como la mexicana, el poder está dividido entre el Legislativo, el Judicial y el Ejecutivo a nivel federal y en otras tantas instancias a nivel local, por lo que es muy difícil grupo puede controlar todo el gobierno todo el tiempo sin estar en jaque por los otros intereses.

5. Tus creencias sobre el funcionamiento de la política no tienen fundamento

Todos los puntos anteriores son resultados de años de estudio de los politólogos y señalan algunas de las cosas en las que existe consenso. (También están de acuerdo en que hacen falta unas chelas.) No obstante, por más que invierten esfuerzo estos seres extraños (caracterizados por su estreñimiento y envidia a los economistas), no han logrado encontrar evidencia convincente sobre cosas que das por sentadas:

  • Hay mejores campañas que otras en cuanto a resultados. No se sabe si una buena campaña es capaz de contrarrestar el efecto de una mala economía o si hay candidatos capaces de ganar sin hacer una campaña.
  • La democracia lleva al crecimiento económico. No lo sabemos. Tal vez es al revés: sólo los países ricos se pueden permitir el lujo de ser democráticos.
  • Las dictaduras llevan al crecimiento económico. Tal vez el crecimiento es lo que mantiene a los dictadores en el poder y Pinochet sobrevivió tanto tiempo sólo porque entregaba resultados económicos.
  • Los medios están sesgados hacia ciertas personas. Tal vez los medios ponen sólo lo que ellos creen que nos interesa. Quizás Televisa dejó de poner al Peje porque ya estábamos hasta la madre de ese wey y les quitaba rating, y tal vez ponen a Peña Nieto porque mucha gente quiere saber de éste. No se ha llegado a una conclusión científica sobre esto.

Comentarios

amloCO dice:

No faltará el pejista que digan que a quenpompo ya les pagó televisa, o la mafia en el poder de amlo etc etc etc.

J.T. García dice:

Lamentablemente faltan, estamos dispuestos a hacer propaganda en favor de cualquier causa política por inmoral que sea a cambio de unos cuantos pesos y una torta. A cambio de 50 pesos, por ejemplo, llevaremos serenata de electrocumbia a quién desees.

[…] de sus inanes consignas y demostraremos que a estos jóvenes les haría falta dedicarse más a sus clases de teoría política y lógica en lugar de andar en marchitas y protestas inspiradas en los libros de Carlos Cuauhtémoc […]

BlackFire dice:

Hola, soy de Argentina y llegue haste sitio por medio de un amigo que los descubrio no se como. Leyendo esta nota queria comentarles que: no saben cuanto nos parecemos!… quizas crean que no pero hay muchisimas similitudes.

Red Squirrel dice:

Como politólogo quisiera decirte que discrepo en casi todo lo que afirmas. Aunque está medianamente bien redactado. Ha sido ameno leerte.

1.- Una crisis o un cataclismo puede emplearse para hacer campaña política igualmente y puede dar resultados positivos. No sé en qué evidencias te apoyas para afirmar lo contrario.

2.- Espero que el punto 2. no lo llegue a leer nunca un experto en investigación cuantitativa porque te capa. Yo he estudiado métodos de investigación mediante la estadística y te puedo asegurar que los resultados no son tan arbitrarios como afirmas. Además de que a pesar de que un país pueda no tener una cultura política demasiado desarrollada, sí tiene unos intereses. Eso de que repiten lo que dice su partido sólo lo hacen los militantes de los partidos.

3.- Según la realidad en la que vivimos, después del absolutismo monárquico, la democracia es el régimen más estable que ha existido (y de momento el más legítimo, dadas las condiciones de bienestar y libertad relativa que proporciona, lo que suele fallar es la estructura y el funcionamiento, pero eso depende de cada país) Y una vez más pones en duda el criterio de la gente. En fin…

4.- La primera vez que leo el término “intereses especiales” supongo que te referirás a aquellos intereses de las élites, amparadas en la falta de transparencia que satisfacen intereses individuales. Estos intereses pertenecen a una minoría y sí existen. Se llaman fraudes y lobbies.

5.- Y este punto ya viene a ser ridículo. El punto de la campaña o no campaña no tiene ningún sentido. La democracia no necesariamente lleva al crecimiento económico, hay democracias fallidas y democracias consolidadas (estas últimas sí que han experimentado un crecimiento económico si han contado con un sistema de mercado). Las dictaduras o autocracias no necesariamente llevan al crecimiento económico, en una dictadura el dictador puede ejecutar políticas impopulares sin miedo a represalias, por lo que sí, puede ser sostenible; no, no produce (al menos no de forma significativa). Y no se necesita de la ciencia para saber que los medios están sesgados, basta con triangular la información (triangular=contrastar, capisci?)

Por último te diré que me entristecen tus comentarios respecto a los politólogos como un profesional inferior al economista. Con un poco de información y menos ego te darías cuenta de que un economista sabe más de economía pero no tanto de política; y por contra un politólogo suele centrarse más en la política y en todos los factores que la afectan, como sí, la economía también. Pero a fin de cuentas todo el mundo puede ser un profesional en varios campos, por lo que generalizar es inútil

Con todo mi cariño y respeto, un saludo desde España

Hans dice:

Esto es una copia de un artículo conocido, si no se cita es plagio, o robo liza y llanamente.
http://faculty.georgetown.edu/hcn4/Downloads/Noel_Forum.PDF

Juan Trancos Garcia dice:

No lo conocíamos, en QP no hacemos tal cosa como consultar fuentes. Jeje pero nosotros lo explicamos mejor.

emiliano dice:

Que razón tienes!!
Se habla poco de los polítologos y somos en cierta manera unos incompredidos por el desconocimiento de la profesión.
Esta mañana me he levantado rebelde y me he dicho…explícalo un poco… y nada…te dejo este post http://www.emiliano.es/politologo-ciencia-politica/ y te ánimo a que sigas con este blog y ojalá consigamos que esta profesión sea mas conocida.

Un Saludo compañero

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