¿Qué era la ONU?

Cuando eramos pequeños, eones atrás, soñabamos con la paz mundial, con trabajar en la ONU y reconstruir el mundo posterior a la guerra fría. Todos los libros decían que era buena cosa e incluso había escuelas que hacían modelos de Naciones Unidas (ah tiempos inocentes). Cuando crecimos esta organización se le oponía a grandes países para preservar la paz. Pero Quen Pompó te presenta la cruel verdad.

El dinero importa más que la alegría. Los países podrían cooperar para intervenir en países feos como Libia o crear Estados-nación como Palestina o Tibet. Pero la verdad es que hay mejores cosas por las cuales los países tienen que preocuparse: como endeudarse para salir de las deudas de sus programas sociales, hacer programas sociales para endeudarse y obetener votantes, y portarse bien para que estos créditos se sigan moviendo. Hay mejores lugares dónde hacerlo sin que Lesotho ande opinando: Banco Mundial, FMI, OECD, FIFA.

Mucho mejor que los territorios Palestinos y el Tibet

Si tenemos a Obama, ¿para qué queremos la ONU? Los amantes de la paz y de la guerra encontraron una solución en un hombre que hacía ambas cosas al mismo tiempo: Obama. Obama es chido y la ONU está pasada de moda. Si un tipo carísmatico en el norte decide o no hacer una guerra allende el mar y terminarla, nos cuesta menos trabajo que irnos a quejar a quiénsabedonde esté la ONU y los demás países.

La Paz Mundial: un Premio Nobel de la Paz que continúa la guerra en Iraq y Afghanistan

Nadie sabe qué pasa ahí adentro. La ONU tiene miles de programas, miles de organismos y miles de burócratas especializados en cosas de las que nadie se entera y sobre las cuales no rinde cuentas. El nivel de puerqués política es comprable al de estados como Oaxaca.

¿Verdad señor Kofi Annan, premio Nobel de la Paz?

Somalia, Rwanda, Kosovo. La última razón para olvidarnos de esta institución, es que la ONU tiene pocos resultados. Se puede argumentar que fallos específicos no son suficientes para críticar a la institución. sin embargo, al preguntar por los resultados positivos en forma cuantificable que contrarresten a los negativos, la respuesta es difusa. Mientras es posible que existan buenas intenciones su capacidad de acción esta limitada por sus diseños de implementación más que por la deliberación entre países.

Dos formas de ayuda humanitaria

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Acerca de Juan Trancos Garcia

Astrólogo egresado de la Universidad Astrológica de Salamanca. Escritor de noticas del corazón en periodicos locales. Calza grande y es derviche en sus ratos libres. Trabja en Quen Pompó cuando hay Tonayán fresco y películas de ficheras. Su libro favorito es "A calzón amarrado" de Irma Serrano y su película favorita es "CV for Charro Vendetta".