Los cinco actores gringos que garantizan una película pésima

Quen Pompó se enfocó ahora al estudio del cine del Imperio y descubrió todas esas películas que sencillamente no toleramos en nuestra sociedad. He aquí la lista.

1. El Rey de las películas malas: Eddie Murphy

No sé si los gringos tengan un concepto parecido a “naco”, pero si lo hubiera, seguro Eddie Murphy y sus películas se lo ganarían a pulso. No sólo recurren constantemente a la flatulencia como fuente de broma (Dr. Doolitle, El profesor chiflado), sino que inició su carrera con películas cuya trama sencillamente no entendemos en Quen Pompó. (Un detective suelto en Hollywood.)

Razones por las cuales lo ves: No hay otra cosa en el Blockbuster.

La excepción: El negociador, que no es taaan mala.

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Grrr, cosha…

2. La cantante pop de turno: Jennifer Lopez, Mariah Carey, Britney Spears…

¿Alguien recuerda Crossroads? ¿Glitter? ¿Gigli (2.3 de 10 puntos en IMBD, la base de datos fílmicos de referencia para los nerds del cine) ? Existe una tendencia marcada a pensar que el éxito en la música podría llevarte al éxito en taquilla, lo cual es medianamente cierto, debido a que tienes una masa de chavos y chavas de 13 años dispuestos a pagar entradas para ver las películas que requirieron de un chimpancé lobotomizado escribiendo el guión y un director que aceptó la mancha en su carrera a cambio de mucho dinero.

¿Quién permite esto?

O lo peor que ha existido sobre la faz de la tierra, Spice World:

Razones por las cuales lo ves: Tu novia/mejor amiga pensó que era buena idea. Ahora está apenada contigo.

La excepción: Please please me de los Beatles. Sabemos que no son gringos, pero no se nos ocurrió otra.

3. El chico de las buenas intenciones: Rob Schneider

Entramos en materia pesada. Hay actores que sencillamente no tienen perdón de Dios, del universo. Cada nueva película de personas como Schneider es una violación flagrante a los derechos humanos. Cada vez que aparece en pantalla, Dios mata a una actriz porno. Es decir, atenta contra todo lo que es bueno, lo que nutre, lo que da vida. Desde Gigoló por accidente hasta Animal, pasando por Click y todas las demás afrentas a la humanidad, Rob Schneider vivirá en la infamia.

Quen Pompó no puede enfatizar suficientemente cuánto lo detesta…

Razones por las que lo viste: Te engañó el título de la película.

La excepción: Hay una película muy buena de Rob Schneider. Desafortunadamente, no se ha filmado.

4. No se cansa de aburrirnos: Adam Sandler

Adam Sandler es el tipo de actor que está bien a los trece años. No obstante, no todos tenemos trece años. American Pie, El Aguador, Spanglish, entre otras. La lista de la infamia parece que sólo tenderá a crecer.

Razones por las que lo viste: Aún te lo preguntas.

La excepción: No nos hagan preguntas complejas.

5. El hijo de Xenu: John Travolta

Llegamos al final de la lista. Los demás eran odiosos en sí. John Travolta es otro tipo de mal. Un mal mucho mayor. Aparte de perteneciente a la iglesia de la cienciología, el señor sencillamente es un actor que gusta de las malas películas. Swordfish es el mejor ejemplo, pero también está el churrazo Contracara, Pero también tenemos Mira Quien Habla. Sus inicios no fueron nada malos, con Fiebre de Sábado por la Noche y Vaselina, pero no hay un solo producto reciente que justifique su existencia.

Y no olvidemos la joya de la corona, Battlefield Earth. Un terrible intento de transmitirnos el evangelio cienciológico a nosotros los mortales. Como indica Rotten Tomatoes, el sitio de reseñas más famoso de internet: “Fea, vulgar, y pobremente actuada, Battlefield Earth es un espantosamente desviado y agresivamente malo error de la ciencia ficción.”

Así de mala

Razones por las que lo viste: Te obligaron los cienciólogos.

La excepción: Pulp Fiction.

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Acerca de Zeferino Gómez

Es escritor de tiempo completo en QuenPompó.com a cambio de un poco de pan y agua. Tiene estudios de primaria (trunca) y un diplomado en caligrafía gótica. Dedica la mayor parte de su tiempo a sacarse las uñas enterradas y ponderar sobre la conveniencia del monorriel.