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Quen Pompó

Humor para gente que piensa

Miércoles de cine: Comer, rezar, amar

Para los estándares de Quen Pompó no hay película más errada que Comer, Rezar Amar. Esta producción representa el epítome de todo lo que es fresa y deseable.  Representa el descubrimiento que una señora realizó para sentirse bien con sigo misma y descubrir que lo que ya tenía pero perdió cambiando de religión.

Una mujer trabajadora que quiere superarse

La película empieza con nuestra heroína Julia Roberts que empieza a escribir un reportaje sobre Bali platicándonos sobre ¡¿refugiados camboyanos?! Y al fin visitando un chaman. Ante este ser mágico declara no querer buscar la respuesta a la pobreza o la paz mundial, sólo quiere saber si su hombre la ama. Esta es la forma de resolver los problemas, que un chaman te lea la mano (ni si quiera nada tradicional balinés!). La respuesta ya se la saben todos en el tráiler:

La vida poco gratificante del primer mundo

La chava empieza llorar por su relación. Su esposo tiene sus propio planes y comparten poco, se deprime. Sus amigos ven cómo su vida es perfecta, pero ella está triste. Entonces encuentra a un joven musculoso Hare Krishna que satisface su cuerpo y espíritu. Pero esto le crea problemas de pareja y se frustra. Parece que ha perdido el gusto por la vida y nececita encontrar quién es. No sabe que hacer y huye de su mundo.

No es suficiente.

Los viajes y el redescubrimiento de sí misma

Va a Italia y se harta de comida cara como la que no encontraras viajando. Dejando a un italiano bien papucho porque parece que etso no la satisface. Parte del mundo de la comdia hacia la secta Hare Krishna en la India, donde concoe a aun viejito mal hablado. Este le enseña los vicios de la vida y que sólo etsa en esta onda para huir de su pasado. De esto aprende que la secta no es la solución a su vida.

Todos deberían tener dinero para encontrarse a si mismos

Regreso con el shamán Balinés

El tercer mundo es limpio y cuando es sucio frustra a la protagonista. Estos nacos sion espiritualidad que no están n el retiro viven en el error. Parte de India a visitar a un chamán que no la recuerda. en su lagunosa cabeza llega a su memoria y le hace hacer mil cosas absurdas para vivir en equilibrio (con qué?!). Por último trabaja de copista del viejito inicial. Un texto que nadie comprende con mandálas y dibujos espirituales cuya utilidad científica es claramente falaz. Sin está sabiduría, los niveles de vida del tercer mundo no podrían ser altisimos.

Magia y progreso.

El final latino

Lo único que salva a la película es el final latino que se impone sobre la espiritualidad. De una gringa aguada y fresa, cae ante lo evidente del calor tropical que Latinos sin Fronteras propone. El hombre es un brasileño que vive de los discos Putumayo y Viña del Mar. Sin embargo, su mirada de fuego y manos atrevidas la convencen. La solución a su problema ontológico es el Amor latino.

Con esto, quién necesita meditar.

Por cierto, ya sabemos cómo la autora recuperó su dinero

Quén Pompó califica:

Escenas cachondas: 0

Valor espíritual: 3 (no es de la Única y Verdadera)

Acción: 1

Redscubrimiento interior: 5 (ya sabes donde no estar)

Comentarios

Don Guicho Balderrama dice:

Para quitarte el mal sabor de boca, Don Guicho Balderrama te recomienda el libro “Drink, Play, F@#k: One Man’s Search for Anything Across Ireland, Las Vegas, and Thailand”. Esto si es reecontrarse con si mismo.

[…] un viaje para “encontrarse a sí mismas” a Italia (como esa erradísima película Eat, pray, love), para finalizar con un cambio abrupto de carrera hacia la […]

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