Las cinco humillaciones que sufriste en la secundaria

La secundaria, para muchos será el peor periodo de sus vidas. A partir de ese entonces, la vida tendrá una tendencia ascendente, aunque difícilmente recuperará el nivel de felicidad que había en la primaria. Muchos de los traumas con la vida se generaron en ese momento, ya sea gracias a unos frenos de dientes o el gusto por Pokemon. O por ser emo en estos años.

Otra de las principales causas de tanto sufrimiento en la secundaria fueron las humillaciones institucionalizadas que uno vivió de manos de compañeros que ahora serán apacibles contadores ahorrando para su retiro. Eso mientras nosotros no podemos dormir por miedo a sufrir algo así de horrible de nuevo.

Quen Pompó ha recopilado las cinco más fuertes humillaciones vividas en secundaria, para recordar y para advertir a las generaciones de niños felices que salen de primaria de lo que vivirán en pocos años.

1. Cerbatanas de baba

Esta humillación es de las más tranquilas. El sujeto maligno hacía bolitas de papel y desarmaba un bolígrafo. Usando el barril del bolígrafo como cerbatana y las bolitas de papel mojadas, tenía una poderosa arma que provocaba asco. Después de una sesión de tiro, uno terminaba mojado con saliva de diez o doce distintas personas. Ascooo.

Sumemos esto:

Con esto:

Y tendremos esto:

Ventajas: Fácil de armar, materiales disponibles, se usa a distancia.

Desventajas: Requiere de coordinación y puntería difícilmente alcanzados en jóvenes de secundaria dañados por la plaga del siglo XXI.

2. El nudo del suéter

Esta humillación parece poca cosa, pero es malvada, malvada. Consiste en tomar el suéter o sudadera de un compañero desprevenido y hacer un nudo en la manga. Luego jalar la manga hasta lograr un nudo imposible de desatar. En Quen Pompó se recuerda haber visto suéteres completamente inútiles después de intentos de horas de desatar el nudo.

La idea es transformar esto:

En esto:

Ventajas: Anonimato, maldad.

Desventajas: Hay pruebas.

3. Silla mojada.

Entramos a materia pesada. Una humillación común en la secundaria es que durante clase uno alegremente toma notas  (bueno, en realidad duerme) hasta que de pronto se empieza a sentir algo extraño. Algo como frío. ¿Qué me pasa? La sensación se hace cada vez mayor hasta que uno se da cuenta de que algún chistoso derramó agua de una botella (o algún líquido más maligno como coca cola, o chocolate) en la banca que uno está usando. El resultado: unos pantalones completamente mojados que al público en general dan la apariencia de que uno no pudo contener las ganas de orinar.

Ventajas: Fácil, se puede aplicar a media clase con resultados buenos, se le puede echar siempre la culpa al que está sentado inmediatamente detrás.

Desventajas: Requiere de la complete falta de atención de la víctima.

4. Calzón chino

El calzón chino es una práctica extendida por todo el mundo. Existen papiros fenicios que describen esta actividad incluso en el siglo tercero antes de cristo. El calzón chino requiere de destreza, de fuerza y de una maldad enorme. Un calzón chino es la aspiración a “extender la rayita”, a dejar una marca indeleble en los calzones y en el alma de la víctima.

Wikipedia describe el procedimiento:

  • Distraer a la víctima es fundamental o simplemente cogerla por sorpresa
  • Ponerse tras la víctima sigilosamente para que no sospeche de nuestras intenciones
  • Rápidamente, metemos las manos en los pantalones de la víctima en busca de la goma de la ropa interior de la víctima
  • Estiramos hacia arriba el calzón hasta un punto que varía dependiendo del tipo de Calzón Chino que estemos realizando
  • Huimos para evitar represalias, dejando a la víctima avergonzad

Ventajas: Es malvado sin comparación

Desventajas: Requiere de mayoría numérica o de una desventaja injusta en fuerza.

El calzón chino elevado a arte

5. El pasillo de la muerte

De acuerdo con los editores de Quen Pompó, ésta es considerada la peor de las humillaciones porque es una conspiración de mucha gente contra uno solo. El pasillo de la muerte consiste en que un grupo de malhechores se coloca estratégicamente en un pasillo, o en un lugar por el que necesariamente tendrás que pasar. Sabes que lo van a hacer. Pero NECESITAS pasar. Ellos te ven. Tú los ves. Sabes que correr no es opción, porque el golpe será más duro. Entonces, das un paso adelante y llega la humillación. Eres lanzado y rebotado entre doce personas, esperando no caer o pegarte en la cabeza. El proceso puede durar mucho tiempo y uno está a merced de la pandilla de malhechores.

Así se siente

Ventajas: la huella psicológica es inborrable.

Desventajas: requiere de al menos ocho personas.

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Acerca de Zeferino Gómez

Es escritor de tiempo completo en QuenPompó.com a cambio de un poco de pan y agua. Tiene estudios de primaria (trunca) y un diplomado en caligrafía gótica. Dedica la mayor parte de su tiempo a sacarse las uñas enterradas y ponderar sobre la conveniencia del monorriel.