¿Por qué el Dalai Lama busca liberar el Tibet y no aliviar la pobreza? ¿Acaso promueve la paz? ¿Tendrá las intenciones religiosas fánaticas? Quén Pompó se ha dedicado a averiguar las repuestas a este ser misterioso. Todo mundo lo apoya, pero será cierto que quiere todo lo que dice o ¿hay algo maligno tras de él?
1. El Dalai Lama propone que apoyemos una teocracia donde él es Dios.
El argumento del Dalai Lama es simple, liberar al Tibet como Esatdo independiente. Sin embargo, el Tibet siempre ha sido un Estado religioso como el Vaticano, pero con el Dalai Lama como dirigente. Tan así que el Dalai Lama actual es el dirigente del gobierno tibetano en el exilio a la vez que una figura investida de dones divinos. La cosa suena a Apocalypse Now donde Kurtz se hace Dios en Asia. El Dalai Lama, un ser semi divino, busca gobernar con su poder aureo a una bola de mortales a voluntad que sin control democrático deben esperar su infinita bondad.
Dios, según el Dalai Lama
Dios, según los tibetanos
Wikipedia señala su oscuro origen
Traducido generalmente como “océano de sabiduría”, este título fue forjado por el jefe mongol Genkhis Khan, al aceptar a Sönam Gyatso como maestro excepcional, alentando al pueblo mongol a la conversión al budismo vajrayāna[cita requerida]. Nótese que en este caso, dalay era la traducción de “Gyam-tsho” (Gyatso), el apellido de los dalái lamas. Los budistas tibetanos consideran que los dalái lamas son emanaciones del Buddha Avalokiteśvara.
2. Sus argumentos por un Estado soberano del Tibet se oponen a la paz entre pueblos y la anulación de fronteras.
Viendo su origen bélico en las invasiones mongolas, no debería sorprendernos que el deseo de poder anime al Dalai Lama. La cosa es que no quiere paz mundial, sino territorio y rebaños humanos al delimitar una frontera, naturalmente militar. Este ser podrá decir lo que quiera de la paz mundial, pero definitivamente no quiere un mundo sin fronteras donde todos seamos hermanos. Al contrario, quiere un Estado propio y la conversión de las almas a su religión. ¿Apoco hay religión que no busque la paz?
Dalai Lama y la soberanía
En segundo lugar el lamaísmo, no tiene como líder único al Dalai Lama, existe una división que es dirigida por los Panchen Lamas. Es claro que reclamar el país a favor de su facción religiosa va en detrimento de los otros que no buscan fines políticos. Wikipedia afirma:
Actualmente, Tenzin Gyatso, figura internacional que se define a sí mismo como “un simple monje”, viaja por todo el mundo hablando en pro del pueblo tibetano, su autonomía respecto de China e impartiendo enseñanzas budistas
3. El Dalai Lama no es falsable
Si una suposición resiste ser refutada empíricamente, se define la fortaleza de una teoría. El dalai Lama no es falsable en tanto no hay nadie que se le haya ocurrido refutarlo. De ser refutado se equipararía al adversario como un esbirro chino. Por el contrario, no solo es políticamente correcto apoyarlo, sino que es premiado adscirbirse a su discurso, aun cuando desconozcamos sus verdaderos fundamentos.
Budistas tratando de protestar contra el Dalai Lama, obviamente no escuchados
Una canción que nos recuerda los motivos de este ser:
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