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Quen Pompó

Humor para gente que piensa

¿Puede México ganar algún mundial?

En estos días TODOS HABLAN DEL MUNDIAL. Incluyendo a QuenPompó.

Nuestro equipo de expertos identificó a la mediocridad de la selección mexicana como una causa del subdesarrollo del pueblo mexicano. Sin embargo, en esta crisis económica causada por un ciclo de frustración del cual ya hemos hablado, el futball es lo único que evita que México se hunda en su propia inmundicia.

Ante esta insana dependencia (que nos aqueja desde 1972), debemos preguntarnos: ¿puede México realmente ganar el mundial? Esta pregunta ha estado en el aire durante muchas décadas y nunca se ha dado una respuesta satisfactoria. Reformulo mi pregunta:

¿Puede México ganar algún mundial?

La respuesta que daría cualquier político es:

” México es un país conformado por ciudadanos y ciudadanas con esperanza y con fuerza para lograr lo mejor y para convertir su entorno en un mejor país. Yo tengo confianza que nuestra historia, renovada día a día gracias al esfuerzo de cada uno de los habitantes de este país, será mejor y cada día más llena de esperanza y plenitud para todos. Es primordial recordar que México no se hizo solo, sino gracias al trabajo incansable de los heroes que nos dieron patria y libertad. La tristeza no es parte del entorno social que queremos mostrar a los extranjeros que visitan nuestras tierras. Tierras limpias, hermosas y llenas de vida. La biodiversidad que caracteriza a México es uno de los grandes valores que debemos recordar al momento de ejercer nuestro derecho como Selección Mexicana”.

La respuesta que daría cualquier fanático de la selección es:

“Psss, ¡claro! Si estos batos zon rete chidos. Kuando andan coriendo y patiando la bola pus como k se siente el orgullo de zer mejicano de corason. Psss todos en mi jacal stamos rete emosionados porque cada quatro años seguimos a la selexión a donde balla, y siempre le echamos porras y ni a la chamba boy porque todos estamos allí con nuestro ekipo. Psss con asta desirte que el Juacho se lanso en un varco hasta Suda Africa para los partidos. Se fue desde enero y psss nos escrivió ke llegó en marso y se puso a labar coladeras, que es lo mesmo que ace aki.”

La respuesta que daría cualquier ciudadano sensato (es decir, ni político, ni fanático de un equipo mediocre) es:

“No. México sólo ha pasado dos veces a cuartos de final, y siempre ha sido descalificado. ¿No es tiempo de dejar de pensar en un deporte en el que simplemente no damos una, y dedicarnos a algo que sabemos hacer bien como… como…¿?”

Estas son las cinco razones de QuenPompó por las cuales México nunca ganará un mundial:

1. Los mexicanos celebran la mediocridad como un deporte nacional.

cavemen

“Bueno, al menos perdimos sólo por tres goles”

Las constantes visitas al Ángel de la Independencia para celebrar a la selección mexicana es una muestra de la baja -tirando a nula- autoestima de los mexicanos. ¿Han notado que sin importar el resultado de los partidos de la selección SIEMPRE hay gente que va a celebrar al Ángel? La razón es obvia. La gente no celebra ganar un partido de futball. Celebra que México haya estado en un partido de futball.

¿Recuerdan en la primaria la emoción que se sentía ser escogido por alguna persona popular para jugar en su equipo de quemados o de futball? Lo importante no era ganar el partido, sino ser parte del equipo de los populares. El efecto es igual con la selección: “¡Qué emoción, nos escogieron para participar en el mundial! Somos parte importante del mundo”. En parte es cierto. Sólo 32 países pueden darse el lujo de participar en el mundial, y si México es parte de esos 32, no importa si gana o pierde. ¡Ya es un ganador! La selección lo sabe, y se pone nerviosa al jugar contra otros equipos que sí merecen ser escogidos para participar en el mundial.

 

2. La selección mexicana está conformada por sindicalizados.

descansando

“No se preocupen chavos, yo les consigo más prestaciones”

En México, todo el gobierno y los servicios privados están dominados por sindicatos. Todos conocemos las características de los sindicalizados:

  • Flojos.
  • Demandantes.
  • Dormilones.
  • Lectores asiduos del Gráfico o el Metro.
  • Nacos (en todas sus expresiones).
  • Gritones y revoltosos.
  • Abusivos.
  • Miserables.
  • Mediocres.

La selección mexicana tiene las características de un sindicato peor que el de mineros o el de electricistas, que no acepta que ya no existe Luz y Fuerza del Centro. Nuestros jugadores de futball no entrenan todo el tiempo. De hecho, se la pasan en antros, burdeles, hoteles, cantinas, cámaras de senadores, prostíbulos, orgías y, por supuesto, reuniones sindicales. Sólo una pequeña parte del tiempo la utilizan para entrenar.

Pero en un sindicato el trabajo no es lo importante, sino la antiguedad y la esclavitud. Si el dirigente sindical necesita acarreados para un evento político, todos los afiliados deben presentarse y gritar “Estamos contigo” o “Estamos contra ti”, según se requiera.

Los jugadores de la selección son una parte muy importante del sindicato y reciben prestaciones y muchos lujos. Por supuesto, todo esto les corresponde no por su esfuerzo personal, sino por su antiguedad y la servilidad hacia los dirigentes sindicales.

 

3. Cada día seguimos el mundial 22 horas en la televisión.

 “Ya va a comenzar la repetición del partido. Después veré el resumen y los comentarios de los expertos”

México es el país más obeso de todo el mundo. Esto es algo fácil de decir y de creer porque todos los días en la calle nos topamos con taqueros, voceadores, policías, amulantes, empresarios, etc., con abundantes barrigas y cinturones a punto de desaparecer. El paisaje mexicano es hoy día obeso y víctima de la televisión y la sedentariedad sindical. Ante esta situación, encontrar al menos 20 personas con una condición física aceptable para realizar deporte es todo un reto.

Los jugadores de la selección no son los mejores jugadores de México, sino aquellos a los cuales les quedan los uniformes talla mediana. De entre cientos de jugadores de las liguillas mexicanas, se escogen los menos pesados para no pagar sobrepeso en los aviones.

Esta triste realidad la podemos agradecer a Televisa, TV Azteca, Cadena Tres y los muchos canales deportivos dedicados a repetir los partidos una y otra vez, y a presentar resúmenes y comentarios sin fin sobre un vil partido de 90 minutos. Si se limitara la cantidad de futball que podemos ver en la televisión, estoy seguro que mucha más gente lo practicaría y muchos menos estarían convirtiéndose en cerdos obesos. Tal vez así podamos escoger entre varios jugadores buenos y no sólo entre los menos obesos.

 

4. La economía mexicana depende del fracaso, no del éxito, por eso las empresas y el Estado prohíben ganar el mundial.

 chopo

“Chale, necesito otra botella para calmar esta tristeza. Voy a la tienda por otra… bueno, otras dos”.

La melancolía nos une. El fracaso nos anima. Las canciones más famosas de compositores mexicanos hablan sobre desamor, trsiteza, engaño, muerte y resignación. Cuando estamos tristes, no hay nada que nos detenga: “Deme otra ronda de cervezas para mí y para todos los amigos que comparten conmigo este dolor en el alma”. La pena, además, nunca para. Basta recordar la ilusión que teníamos en un principio para sentirnos mal y de nuevo comprar alcohol, comida, drogas, etc.

La emoción no motiva la economía. Al ganar un partido, la gente no necesita cosas para cambiar su estado de ánimo. Al contrario, se siente tan bien que se le olvida comer, beber, ir al baño, volver a casa. La felicidad de ganar un partido sólo incentiva el consumo al corto plazo (2-5 minutos), pero la tristeza incentiva el consumo durante semanas enteras.

Él triunfo, además, tiene problemas que sacan de quicio a las poblaciones: manifestaciones espontáneas de felicidad, marchas, visitas a lugares tradicionales, etc. Es mejor que todos se queden en sus casas o en pequeños grupos y que consuman cosas, en lugar de hacer revuelo sin atascarse de alicientes.

 

5. Nuestros seleccionados son elegidos por los compadres. 

 “Compadre, qué bueno que mi hijo sí pudo ir al mundial, sabía que sí cumpliría su promesa”

En México, la figura del compadre equivale al padrino italiano. La mafia mexicana se maneja por compadrazgos y por promesas familiares que no pueden romperse. La Selección mexicana no es la excepción: los seleccionados fueron elegidos con base en relaciones familiares y de compadrazgo.

 

Entonces, no podemos esperar que ganen a) jugadores mediocres, b) elegidos sólo por su buena condición física (pero no técnica), c) sindicalizados, d) amenazados para no ganar y e) sólo escogidos porque tienen la fortuna de ser hijos de algún compadre importante.

Aclaración: El presente escrito no tiene validez oficial y no debe ser citado como una fuente confiable de información. Al igual que la mayoría de los escritos de QuenPompó, este escrito fue plagiado en su totalidad de un blog ecuatoriano dirigido por un hospital para el tratamiento mental de jardineros y pederastas. Cualquier comentario o amenaza, recomendamos que se la diga a quien más confianza le tenga, y que deje de visitar QuenPompó al menos durante 4 años, para recuperar gradualmente las funciones motrices y sexuales que se pierden al leer los artículos de esta página.

Comentarios

Juan Trancos dice:

Ohhh no. Esta vez triunfaremos. Segun yo porque Vela ya anuncia Hugo Boss, por el Bicentenario y por tener una playera en verdad respetabe. Fuera que los demas equipos estan remaricas, salvo quizá Argentina.

Aparte, alguien medio el efecto de ganar un mundial. Son como 3 puntos de PIB!

fonpp dice:

100% de acuerdo con el escritor importado! que además de ser muy guapo, es muy inteligente. PS. Yo le ayudo en su tratamiento para curarse de los efectos del contacto con las sss de mono

fonpp dice:

(Yo me echo porras solito, ya que nadie más lo hace)

yopo dice:

aun asi, yo sigo diciendo que mexico va a ganar un mundial antes que españa… probablemente dentro de unos 40 años cuando la estatura promedio de la seleccion mexicana sea de 1.90. La seleccion española es como el cruz azul

Roberto dice:

Yo creo que el ex director de la ONMCA esta loco….tanto tiempo viviendo entre las heces de mono lo dejaron con la misma capacidad de análisis que Jorge Campos. Es como si Mr T y ET tuvieran un hijo.

México le gana a Argentina este domingo y terminamos en semifinales!

Fon PP dice:

Estimado Roberto.

Usted es un ejemplo perfecto del tipo de fanático que en QuenPompó llamamos “rural”. Una descripción corta sería: “Apoya a su equipo de futball con gran entusiasmo, y sólo toma cortas pausas para revisar a su ganado”.

Esperamos que pronto sus estudios universitarios y de posgrado le hagan ver que el mundo es más que un ejido y veintidos idiotas corriendo atrás de un balón.

Juan Trancos dice:

FonPP es argentino

Alejandro dice:

Excelente respuesta. Ahora reconozco necesario en mi vida un artículo de QuenPompó acerca de los tipos de fanáticos. Esa pequeña satisfacción me ayudará a recuperar mis funciones motrices.

Las sexuales… ese barco zarpó hace mucho.

Por cierto, odio ser yo quien te pregunte esto, pero ¿por qué escribes “futball” y no fútbol o football?

Juan Trancos Garcia dice:

Monsieur, en QP tenemos absolutamente todo:
http://quenpompo.com/2012/09/rumbo-a-sudafrica-2010-los-7-fans-mas-ridiculos/

Gracias por leernos!

Fon PP dice:

No soy argentino. Simplemente soy conciente de la mediocridad del juego mexicano.

Sr. Juan Troncos. ¿Y si hubiéramos perdido contra Sudáfrica? ¿Acaso yo sería sudafricano? ¿Esta es su forma de “insultarme”? Recomiendo que se vaya a su casa a pensar seriamente en su vida.

Vivir todavía con sus padres, tener un osito de peluche como su mejor amigo, ver futball y escribir comentarios en QuenPompó no es algo sano. Vaya con un psiquiatra antes de que cometa alguna estupidez como unirse a un partido político o al Club de los Optimistas. Todavía tiene solución su caso.

[…] Celebrando la mediocridad de saber que México jamás ganará un mundial […]

[…] You can see this failure cycle in the energetic reform (“let’s go back to the 1930s”), the fiscal reform (“let’s keep the same people paying more taxes”), and the opposition to the education reform (“let’s go back to the 1640s”). This cycle also keeps Mexico from winning a world cup. […]

[…] que nos determina. Cosa más falsa no puede concluirse acerca de la Selección Mexicana. La culpa es de su mediocridad, y sólo la deidad o las máquinas podrán salvarla en este […]

[…] aplicar sus conocimientos en el México real, se toparán con tantos frenos burocráticos y actividades tan subdesarrolladas que se darán por vencidos y preferirán convertirse en godínez que practican esos placeres […]

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