Todos tenemos familiares que no queremos reconocer en una comida o fiesta familiar. Si un extraño nos pregunta quién es el borracho vomitando en la pista o el que pidió el micrófono para cantarle a los novios, generalmente decimos que nuestro primo en realidad es un primo político (sí, claro). Quen Pompó ha hecho una lista de los familiares incómodos de los que tratamos de huir tan pronto como sea posible.
1. El tío alcohólico
Este tío empieza desde antes de iniciar las comidas familiares. Que la cubita, que la chelita, que el tequilita. Ya cuando están sirviendo la sopa está hablando fuerte y provocando pena ajena. La pobre de su esposa, tu tía, sólo hace como que no sabe por dónde va la cosa y trata de seguir la conversación normal. Terminará haciendo algo aún más humillante para su familia o la familia en general, como pelearse con algún cuñado o vomitar la sala. Si no sucede nada de esto, dormitará en el sillón mientras pasa la fiesta.
Nivel de autohumillación: 9 de 10
Humillación a la familia: 8 de 10
Molestia para tí: 2 de 10
Vamos, un besito
2. La tía que no se calla
Esta es peor que el tío alcohólico. Ella es peligrosíaima, es del tipo de mujer que denomino “rat trap”. (Hablaré de este tipo de mujeres más adelante en otro artículo.) Ella tiene muchos temas de conversación, pero todos aburridísimos. Además se tiene que sumar el hecho de que le gusta el sonido de su propia voz y que todos huyen de ella… excepto, tú, que no te preveniste y vas a tener que escuchar su conversación de dos horas sobre las clases de yoga que está tomando.
Nivel de autohumillación: 2 de 10
Humillación a la familia: 3 de 10
Molestia para tí: 9 de 10
No, pues fíajte que blablablablablablabla….
3. El primo mión o vomitón
Las palabras sobran. De pronto aparece con una cara morada o no quiere hablar. “¿Jaimito, te sientes bien?”, le preguntan. “Sí.”, responde, aunque trae una cara de que sufre de un mal mayor. “¿De verdad que te sientes bien?” “Sí.” “Jamito… te…” <guaaaaaarfffff> Y sale la vomitada. Y salpica a todos. Y tú estabas justo al lado. Ni hablar.
Nivel de autohumillación: 6 de 10
Humillación a la familia: 7 de 10
Molestia para tí: 9 de 10
Mamiiii
4. El primo maricón
Todos saben que el primo es maricón. Pero nadie lo reconoce. Al menos no enfrente de la abuela, a quien le daría un infarto si se enterara de eso. A los demás miembros de la familia no les importa mucho. Sólo a tí que no sabes si te mira como primo o como hombre, pero no pasará a mayores. Las pláticas de peinados con tu mamá serán interminables. Se llevará más con las primas que con los primos.
Nivel de autohumillación: 1 de 10
Humillación a la familia: 4 de 10 (a la abue)
Molestia para tí: 1 de 10
Ay, goshda
5. El tío rico y mamón
Este sí que es insoportable. Es, como dice Serrat, de la aristocracia del barrio. Le gusta presumir su sedan de lujo que le está costando la mitad de su sueldo mensualmente. Propone ir a comer a lugares caros, pero ni por broma se le ocurre pagar él. Presume de sus viajes a Europa, a Egipto, a Venezuela… pero ya sabes, es parte de la familia, y por más trotamundos, no se le quitará el acento de barrio. Busca siempre ser el centro de atención.
Nivel de autohumillación: 3 de 10
Humillación a la familia: 7 de 10
Molestia para tí: 6 de 10
Lo identificas porque es el único subnormal que usa lentes de sol para comer.
6. La prima zorra
Si no quisiste copiar en secundaria, la vida te tiene más pruebas de aptitud moral. Tu prima zorra es una de ellas. Siempre con shorts cortitos, mostrando pechuga, tu prima trata de vestir en casa como su mamá no la deja en la calle. Y los que tienen que soportar con sangre fría tal espectáculo son los primos. Esto porque siempre pierden en esa situación, o apelando a la sensatez no le haces caso y termina ella odiándote, o le haces caso y el infierno en tierra se desata en tu familia. ¡Cuidado!
Nivel de autohumillación: 4 de 10
Humillación a la familia: 4 de 10
Molestia para tí: 6 de 10
Recuerda… es tu prima.
7. El wey que no es de la familia
Era el novio de alguna prima o el mejor amigo de un primo, pero termina siempre apareciéndose en las reuniones familiares. Nadie lo invitó, nadie lo quiere y siempre toma de la comida y bebida de la familia. Sus chistes son malos y realmente no recuerdas muy bien qué es lo que pasa. En algún momento se cansará o pasará algo con la prima zorra o el primo maricón… y entonces pasará a ser parte de la familia.
Nivel de autohumillación: 3 de 10
Humillación a la familia: 8 de 10
Molestia para tí: 7 de 10








solía ser el número 7… ke triste historia…