Los aquí escritos, son sustraídos de los manuscritos originales, encontrados por el Arqueólogo de la Secretaría de Culto y se cree que fueron escritos por entes primatoides protohumanos (también conocidos como cideños: líderes de la tribu del “tripié”, que por sus carcaterísticas se creía podían haber respondido a los nombres de “Juan Martínez” y “Carlos Chávez”) hace miles de años. Disculpen las faltas de ortografía o de coherencia en las ideas, la escritura de antaño es algo confusa y es poco descifrable; el contenido es el siguiente:
“Mitos Urbanos
Cuenta la leyenda que un joven apodado pollito consumía diariamente 8 redbulls antes de ir a la escuela.
Parte de un desayuno saludable
Un día no hubo tráfico en el periférico.
La gente que come azúcar se arruga menos que la que no lo hace.
Los alitas (cigarros) están hechos de pasto.
Cuentan que las puertas al infierno y al submundo están en el metro Tacubaya.
Entrada al metro Tacubaya
Un día no hubo asaltos.
Un día se pudo ver el Popo desde el centro del D.F.
Cuentan que un día todos los semáforos del D.F. se apagaron 4 horas.
Cuentan que las Torres de Satélite ya existían antes de que llegara población alguna al norte, pero fueron disfrazadas para ocultar posible evidencia de vida extraterrestre.
Se cuenta que en los días calurosos, en los estacionamientos más profundos del centro comercial Santa Fé mana un olor desacradable, porque dicho centro fue fundado sobre un basurero.
Se dice que en algún tiempo de la historia, el centro histórico (del D.F.) fue agradable y pacífico.
Cuenta la leyenda que las personas estreñidas son las más cultas.
Monsiváis: tres años sin obrar
Se dice que en México, las olimpiadas atrajeron a extranjeros que se quedaron a vivir y generaron decendencia ilegítima.
Cuentan los hombres más viejos que hubo días en la antigüedad en los que no había puestos en “Tepito”.


