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Quen Pompó

Humor para gente que piensa

Banqueteando

Ayer me volví a perder en el baño, lo que no pareció molestarme las dos primeras horas , sin embargo tenía que ver al nevocus cerca del metro pino suarez y no para que nos alivianaran, sino para realizar nuestro clásico recorrido por las banquetas del centro y los bares a los que nos dejaran entrar; todo para recordar nuestras vidas locas.

nuestra vida loca

con la ilusión de pasar al mundial

Nos sentiamos tan pudientes al empezar el día que entramos al gallo de oro a pedir un vaso de agua y preguntar la hora, estuvimos ahí como tres minutos, lo sufciente para que el mesero se diera cuenta de que no eramos vagos adinerados  representantes en mexico de venture capital de sillicon valley  en busca de inversiones a mediano plazo. Como sea  de ahi el paso lógico fue ir a fuzz on, pero era aún de mañana, además habíamos olvidado nuestros lentes de sol, así que terminamos robando cervezas del salón corona aprovechando la condición física que nos habían dado nuestros días de jugar poilcías y ladrones en Tlahuac (nosotros siempre eramos los policías). Después de una buena cerveza nos lanzamos a visitar a la banda pesada de las escaleras para recordar cuando comer fuego era un deporte y no un elemento mas del sistema capitalista.

los rostros de la pandilla

Nos dimos cuenta que las cosas habían cambiado desde encontrar el refri lleno de caguamas indio hasta ver que las escaleras de las escaleras ya estaban cerradas, asi que antes de que nos confundieran con vagos adinerados y nos navajearan, decidimos partir rumbo a nuestra última parada: el jarrito y sus meseras con las piernas del millón.

apachurran guapo

apachurran guapo

Como ya era noche decidimos cenar y pedimos dos platos bien llenos de botanas y los limones que hicieran falta , total aún nos quedaban 4 pesos para regresar a casa en bonos del metro, además el pachas seguro ya andaba preocupado porque la cuentas en el corral no le daban. Ahí fue que nos dimos cuenta de que los bares y banquetas del centro son la joya por la que cualquier persona de dinero estaría dispuesta a pagar precios tan ridículos como 15 pesos por cheve, pero para nostros sólo eran viejos recuerdos.

de paseo en la colonia

de paseo en la colonia

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